Como espectador de la arena política, me hierve la sangre cuando voy leyendo noticias en internet. Me hierve cuando veo las declaraciones en televisión. Me hierve cuando veo la calidad de los políticos...
La calidad de los políticos se puede ver en distintos ámbitos... en su formación, en su habilidad para liderar, en su capacidad de criterio (en la selección de las personas de su entorno, y en el análisis de opciones para la toma de decisiones), en su habilidad para comunicar y en su habilidad para sobrevivir políticamente (lo cual asimilo a cierto grado de malicia y a saber hacer lo que hay que hacer para seguir en el poder...).
Como nadie nos enseña los entresijos de la política (¿cuánta gente sabe cómo funciona el gobierno realmente?), uno sólo puede medir los criterios por los que mediríamos a los políticos por lo que ve en los medios... las decisiones que toma el gobierno (¿las toma el gobierno o aconsejado/guiado por los gabinetes y los funcionarios?), la capacidad de comunicación en sus apariciones públicas, su don de lenguas (¿inglés? I beg your pardon?... creo que sólo he oído a 3 o 4 políticos españoles hablar en inglés en toda mi vida), las declaraciones que hacen los miembros de su gobierno y los comentarios de gente que ha estado en contacto con ellos. Poco más...
Por ello los debates son un buen momento para poner a los adversarios en solfa... para medirlos... si no con una vara objetiva e ideal, al menos entre sí. Pero los debates en este país no son tales. No se habla sobre datos, sino que cada personaje suelta sus datos y no se molesta en recoger los datos del contrario para buscar una "verdad". No se entra en eso... sino en descalificar, en prometer y prometer, y en aparentar... con especial interés en no informar más allá de lo estrictamente necesario para recibir el voto... pero no más... sobre todo, no más.
Pues así no compro. Las próximas elecciones votaré, seguro, porque no hacerlo es renunciar. Pero estoy cada día más a favor de las listas abiertas... y de que los políticos se hagan un poco de márqueting y "peleen" en abierto entre sí... y donde vayan más allá de los modelos actuales... aburridos, insulsos, sin contenido y sin ilusión.
Lo malo es que otra gente toma esos debates como referencia. Por cierto... ¿por qué no nos obligaron a debatir en clase, de forma obligatoria? Creo que es una habilidad importantísima en la vida, tanto para negociar un aumento de sueldo, como para presentar una opinión o sencillamente, para discurrir.
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