Siendo el terremoto de Haití un desastre de grandísimas proporciones... lo que más me entristece, y avergüenza, es la forma de estupidez que domina en las gestiones de Estado, y en general, públicas.
Un poco de perspectivas: 120.000 muertos, probablemente en ascenso hasta los 150.000. 137 rescatados después de 20 días. Ni siquiera he oído cifras de heridos, pero deben ser espeluznantes. En todo el mundo montones de iniciativas para ayudar, recaudar, enviar dinero y ayuda... y yo, que cuanto más sé, más me estremezco.
No por lo que ha pasado (el terremoto, sobre el que no tenemos mucho que hacer), sino por lo que está pasando. Cada vez más me parece que Haití es como una bañera con un enorme agujero. No importa cuánto dinero y ayuda se envíe... no va a resolver el problema... y casi ni siquiera va a paliarlo. Este terremoto está poniendo el dedo en la llaga sobre el peligro de la desorganización.
Una cosa es ser un país pobre, y otra un país miserable. Me da la impresión de que lo que más falla en estos países es la organización. No es cuestión de dinero. NO lo es... es cuestión de organizar a la gente, de que se organice. Un pais no es dinero, es gente. Gente organizada. Hay pruebas de ello, como el Sudeste asiático (varios países, además) o Corea del Sur, donde después de la segunda guerra mundial estaban en condiciones de completo subdesarrollo, y ahora son economías en crecimiento, con niveles de vida ni soñados hace 3 décadas... y con mucho potencial aún. Y para conseguir ese progreso pasaron por distintas fases... algunas de ellas muy duras.
En Haití se está viendo que la ayuda no llega donde y cuando debe. Que es insuficiente y que, por desgracia... no resuelve tampoco el problema. Algunas preguntas que se me ocurren que me gustaría que un periodista investigase:
- ¿por qué la ayuda no llega donde debe?
- ¿cuánto se ha visto afectada la capacidad de producción de alimentos en Haití?
- ¿cuánto la distribución de esos alimentos y de mercancías en general?¿
- ¿En qué se está gastando el dinero que envía? ¿Dónde están escritas las prioridades? ¿Dónde el antes y el después?
Estoy cansado de imágenes de destrucción y desolación. Quiero saber qué se está haciendo para reconstruir las vías de comunicación (sin esas vías, la ayuda se pierde... o no llega... así que prioricemos eso primero), cuánto ha sido destruido y cuánto, sencillamente, nunca existió. Y también qué podría hacerse para que Haití tenga recursos (Está claro que sólo la reconstrucción les va a costar mucho más de lo que tienen... así que hay que organizar las fuentes de recursos). Y no puede ser que esos recursos sean una losa. Ayudarles a que se ayuden debe ser más importante que dar limosna. Darles una hazada y semillas... no alimentos. Darles una excavadora, o 20. Darles formación y abrirles mercados... pero con condiciones. Las condiciones son que no será tolerable que con la miseria multiplicada, existan pequeñas grandes fortunas que monopolicen estos canales de entrada de recursos.
He estado mirando en internet y me quedo con estos datos: 8.7 millones de habitantes, con un crecimiento de 1.4 millones en 5 años. 90% del PIB es por sector textil, 30-40% del presupuesto viene de ayudas/cooperación. Pobres... muy pobres. Y sobre todo no tienen agua ni bosques, y al parecer la situación se agrava. Yo creo que está claro que hay que buscarles recursos para que puedan poner en orden el país (al estilo de Rep. Dominicana). Hay desorden político, desorden económico... y eso es lo primero que hay que tratar. Un 90% de la educación (Escuelas) es privado, pero sólo el 65% de la población está alfabetizada (y sólo un 20% de la población en edad, se inscribe para la educación secundaria). Si queremos ayudar... habría que enfocarse en los puntos esenciales.
Menos imágenes de lamentos y más acción sobre lo que verdad hace la diferencia.