I wonder, in the late years of the Roman Western Empire, whether there was this consciousness that the best for them was passed, and that all they had left was to enjoy whatever were the leftovers. That would explain too the level of corruption in the late days (ok... here I have weak references, like a couple of films, but also some references from the Eastern Empire). They bribed the tribes that before were paying them, they did not maintain the order, nor police the empire anymore, they did not confront the problems of the economy and did not take the necessary reforms. And so, they died, one day... they were not the mighty Rome anymore. The city persisted, luckily... but the Empire was gone. And it was gone probably long long before the official fall in 476 AC.
We are told that they were because the economy was not strong anymore (mainly based in the work from slaves and the booty from conquests, it soon declined when these sources were over), because the Legions were not as mighty as they had been in the past (and were less equipped and had worse leaders and support), and because there was not enough internal political strenght, and famine and revolts were very common. And also, because the barbarians were pushing the frontiers like never before, pushed, we are told, by even more barbaric tribes.
But, where did these guys come? Is it possible that their weapons were so much better than the Romans? I think it was, but there was also a demographic phenomenon... the newcomers were mobile societies, very focused on war and very capable at it.
Anyhow, my main point here is that the reasons for the fall where there well before the fall itself... but nobody acted on them properly. The key was probably generating new sources of income and have the barbarians fight between themselves... but somehow the barbarians did notice the weakness of Rome. Today I see some similarities between Western way of life and Roman way of life. The economy is there, but lagging and not growing at the same speed as it used to. China, India... those are the powers of tomorrow... if they manage to gather the needed resources. It is not a small "if"... and China has a long history too of fatalities in their expeditions abroad. But in Europe and America we have this lack of vision of what is going on. We don´t realise that we cannot keep going on with our models like before.
I do not intend to be fatalistic, pessimistic nor anything similar. And I am not making an analogy between the fall of Rome and the potential fall or Western predoiminance. I am just pointing out the fact that a bad diagnosys is the key for bad decisions. And lack of initiative is key for failure. If we don´t realise that the tide of the wave is changing, we will not be prepared to mount and surf the next wave.
I wonder if the Roman citizens knew, in 450 AC that their way of life was only a generation away from finishing. By then there were already constant changes in power, constant wars and constant invasions and famine.. and it had been so since late IVth century AC. But did they know? And if so... did they react somehow?
Una recopilación de pensamientos en momentos determinados. Reflexiones personales sobre los temas más diversos, que creo pueden ser compartidas y comentadas. Si te hacen pensar un poco, han cumplido la función.
miércoles, 29 de junio de 2011
martes, 28 de junio de 2011
Hábleme de empresas... no de gasto público.
Es aterrador el nivel de estupidez con el que la gente maneja los aspectos macro de la economía. Y bueno, de acuerdo que lo dice alguien que estudió Administración y Dirección de Empresas, y por tanto está más bien en el lado del empresario que del trabajador, pese a que hasta ahora no ha sido otra cosa que empleado.
Las bondades del Estado del Bienestar no pueden estar por encima de las lógicas del sistema capitalista-liberal, que, pese a quien pese, es el que paga todo el tinglado. Podemos hablar de cambiar el ratio entre capital y trabajo (remunerar más el trabajo, y menos el capital... o remunerar de forma distinta), podemos hablar de ajustar los mecanismos de reparto de la renta (impuestos, subvenciones...), podemos hablar de asegurar cierta equidad en las relaciones laborales (impedir abusos)... pero lo que no podemos hacer es hablar de las cosas sin tener ni idea.
Están los del movimiento 15-M haciendo un montón de propuestas de carácter político, muchas de las cuales tienen una lógica aplastante y deberían ser implantadas ipso facto... pero hay otras tantas de aspecto social que no van al meollo. Aquí hablan de gastar más de la cosa pública para sostener a la gente que lo está pasando mal... pero... no afrontan las causas de los problemas. Se quejan de que los salarios se recortan, de que no hay empleo, de que se pierde poder adquisitivo, de que no se cumplen las promesas... y sí, tienen razón, pero si lo que hemos de hacer es solucionar el tema, hemos de ir a la raíz profunda.
Lo que ha fallado, por encima de todo, es la organización. Seguimos siendo una economía patéticamente desorganizada. Las empresas españolas están insuficientemente financiadas, insuficientemente dotadas de talento... y cuando lo tienen, insuficientemente motivado (tanto por salario como por capacidad para desarrollar lo que se sabe, al máximo). Somos malos hasta señalando y acusando a los que incumplen lo que dicen... o directamente rompen las leyes y están corrompidos hasta la ceja... hasta el punto de que se ríen de quien está fuera de ese sistema de corruptelas y clientelismo (es decir, los ciudadanos). Fallan los medios de comunicación (que callan, recortan y manipulan), fallan los tribunales (que asumen su incompetencia y se escudan en procedimientos absurdos) y fallan los votantes (que son incapaces de cambiar, de exigir el cambio... y también de influir en los partidos políticos). Y, por supuesto, fallan los políticos y toda la estructura de partidos... clarísimamente ensimismados en su mundo y totalmente alejados del ciudadano. En resumen... unos incapaces.
Pero volvamos al tema económico. Todos hablan de recortar gasto, o de ampliarlo... pero el problema no está sólo en el gasto. De hecho, no es EL problema. El problema son los ingresos (mayoritariamente de impuestos), y los ingresos están asociados a la actividad... y la actividad ha caído como una losa... y lo ha hecho porque las empresas han caído (http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/141000-empresas-echado-cierre-crisis-20100309.html), y estas a su vez han caído tanto por la falta de actividad como por la incapacidad de buscar alternativas... así como, muy importante, por la falta de financiación. La buena noticia es que esa mortandad de empresas permitirá a las que queden salir fortalecidas de la crisis. La mala es que otras empresas (Extranjeras) también harán su agosto... y el pais en general no saldrá de la crisis mejor.
El caso es, que todos se dedican a hablar de gasto y de ingresar más vía impuestos para poder pagar esos gastos... y como no es posible... a endeudarse. Pero no se habla de lo que el sector privado necesita... necesitamos empresas, que son las que crean actividad-empleo-ingresos por impuestos. Sin ellas, no hay nada. Sabemos que hay talento (con la pasta que hemos gastado en educación), sabemos que hay ganas (con la de parados que hay)... sólo nos falta un poco de actividad y, fundamentalmente, unos mecanismos más eficientes de financiación... o, en otras palabras, CAPITAL (sea privado o bancario). Y el capital no va allí donde no espera ser remunerado... y no lo espera donde hay incertidumbre... así que hay que quitarse de encima la rémora de la crisis y empezar a generar confianza... a base de tomar las decisiones correctas: eliminar a los que no entienden por qué estamos en crisis, eliminar a los que no favorecen la creación de empleo, eliminar el gasto innecesario, eliminar la desorganización, eliminar la incompetencia y eliminar el fraude (incluyendo a los políticos que no responden a lo que se espera de ellos).
La cacareada y finalmente no consensuada reforma laboral, que ha llevado 1 año elaborar, finalmente aporta bien poca cosa. Reducir el despido no es algo que genere empleo "per se"... sólo asegura que si van mal dadas, las empresas no se pillarán los dedos tanto como hasta ahora.
Desgraciadamente, también en el mundo empresarial tenemos las malas prácticas, heredadas de una época en la que el empresario, efectivamente, era un explotador. Ridículo que bien entrado el siglo XXI sigamos hablando de empresario y trabajador. Ridículo que unos sigan pensando exclusivamente en sus "derechos" y los otros en cómo explotar a los primeros. Un derroche de estupidez.
Y ojo... que es bien cierto que la banca y algunos sectores no han pagado su incompetencia... y en cambio han arrastrado a muchos sectores.
Mientras sigamos así, esta crisis no será una oportunidad más que para hacérselo más difícil a nuestros herederos...
Las bondades del Estado del Bienestar no pueden estar por encima de las lógicas del sistema capitalista-liberal, que, pese a quien pese, es el que paga todo el tinglado. Podemos hablar de cambiar el ratio entre capital y trabajo (remunerar más el trabajo, y menos el capital... o remunerar de forma distinta), podemos hablar de ajustar los mecanismos de reparto de la renta (impuestos, subvenciones...), podemos hablar de asegurar cierta equidad en las relaciones laborales (impedir abusos)... pero lo que no podemos hacer es hablar de las cosas sin tener ni idea.
Están los del movimiento 15-M haciendo un montón de propuestas de carácter político, muchas de las cuales tienen una lógica aplastante y deberían ser implantadas ipso facto... pero hay otras tantas de aspecto social que no van al meollo. Aquí hablan de gastar más de la cosa pública para sostener a la gente que lo está pasando mal... pero... no afrontan las causas de los problemas. Se quejan de que los salarios se recortan, de que no hay empleo, de que se pierde poder adquisitivo, de que no se cumplen las promesas... y sí, tienen razón, pero si lo que hemos de hacer es solucionar el tema, hemos de ir a la raíz profunda.
Lo que ha fallado, por encima de todo, es la organización. Seguimos siendo una economía patéticamente desorganizada. Las empresas españolas están insuficientemente financiadas, insuficientemente dotadas de talento... y cuando lo tienen, insuficientemente motivado (tanto por salario como por capacidad para desarrollar lo que se sabe, al máximo). Somos malos hasta señalando y acusando a los que incumplen lo que dicen... o directamente rompen las leyes y están corrompidos hasta la ceja... hasta el punto de que se ríen de quien está fuera de ese sistema de corruptelas y clientelismo (es decir, los ciudadanos). Fallan los medios de comunicación (que callan, recortan y manipulan), fallan los tribunales (que asumen su incompetencia y se escudan en procedimientos absurdos) y fallan los votantes (que son incapaces de cambiar, de exigir el cambio... y también de influir en los partidos políticos). Y, por supuesto, fallan los políticos y toda la estructura de partidos... clarísimamente ensimismados en su mundo y totalmente alejados del ciudadano. En resumen... unos incapaces.
Pero volvamos al tema económico. Todos hablan de recortar gasto, o de ampliarlo... pero el problema no está sólo en el gasto. De hecho, no es EL problema. El problema son los ingresos (mayoritariamente de impuestos), y los ingresos están asociados a la actividad... y la actividad ha caído como una losa... y lo ha hecho porque las empresas han caído (http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/141000-empresas-echado-cierre-crisis-20100309.html), y estas a su vez han caído tanto por la falta de actividad como por la incapacidad de buscar alternativas... así como, muy importante, por la falta de financiación. La buena noticia es que esa mortandad de empresas permitirá a las que queden salir fortalecidas de la crisis. La mala es que otras empresas (Extranjeras) también harán su agosto... y el pais en general no saldrá de la crisis mejor.
El caso es, que todos se dedican a hablar de gasto y de ingresar más vía impuestos para poder pagar esos gastos... y como no es posible... a endeudarse. Pero no se habla de lo que el sector privado necesita... necesitamos empresas, que son las que crean actividad-empleo-ingresos por impuestos. Sin ellas, no hay nada. Sabemos que hay talento (con la pasta que hemos gastado en educación), sabemos que hay ganas (con la de parados que hay)... sólo nos falta un poco de actividad y, fundamentalmente, unos mecanismos más eficientes de financiación... o, en otras palabras, CAPITAL (sea privado o bancario). Y el capital no va allí donde no espera ser remunerado... y no lo espera donde hay incertidumbre... así que hay que quitarse de encima la rémora de la crisis y empezar a generar confianza... a base de tomar las decisiones correctas: eliminar a los que no entienden por qué estamos en crisis, eliminar a los que no favorecen la creación de empleo, eliminar el gasto innecesario, eliminar la desorganización, eliminar la incompetencia y eliminar el fraude (incluyendo a los políticos que no responden a lo que se espera de ellos).
La cacareada y finalmente no consensuada reforma laboral, que ha llevado 1 año elaborar, finalmente aporta bien poca cosa. Reducir el despido no es algo que genere empleo "per se"... sólo asegura que si van mal dadas, las empresas no se pillarán los dedos tanto como hasta ahora.
Desgraciadamente, también en el mundo empresarial tenemos las malas prácticas, heredadas de una época en la que el empresario, efectivamente, era un explotador. Ridículo que bien entrado el siglo XXI sigamos hablando de empresario y trabajador. Ridículo que unos sigan pensando exclusivamente en sus "derechos" y los otros en cómo explotar a los primeros. Un derroche de estupidez.
Y ojo... que es bien cierto que la banca y algunos sectores no han pagado su incompetencia... y en cambio han arrastrado a muchos sectores.
Mientras sigamos así, esta crisis no será una oportunidad más que para hacérselo más difícil a nuestros herederos...
martes, 21 de junio de 2011
Va de energía
España, 80% dependiente del exterior para su energía, mayoritariamente petróleo importado. En cuanto a la electricidad, básicamente autosuficientes (con ligera importación-exportación del 5% del total, variable). Sin embargo... el petróleo y el gas natural se están poniendo un poco carillos, y el crecimiento económico normalmente va a necesitar algo más de energía.
Perspectivas de futuro inmediato: el petróleo no va a volver a los niveles anteriores. La demanda ha superado a la oferta hace tiempo y sólo la exploración y explotación de yacimientos más profundos y más complejos (y también mucho más caros) va a permitir aguantar un poco el ritmo. Pero no por mucho tiempo. Y encima estamos con la moratoria nuclear... reforzada por el asunto de Fukushima. El vehículo eléctrico ya es una opción viable... y a poco que suba el combustible, su implantación irá in crescendo a un ritmo muy rápido. Quizá en 20 años ya no se vendan vehículos nuevos de combustión interna... al menos en los países desarrollados.
En una conferencia en ESADE, hará cerca de dos años, una serie de expertos del sector explicaron muy claramente la situación. Los de REE (Red Eléctrica, el organismo encargado de monitorizar y distribuir la electricidad en España) decían que era posible atender a todo el parque automovilistico de España en formato eléctrico, asumiendo que toda la carga se hiciese por la noche... sin necesidad de aumentar capacidad. O sea, un chollo. Un experto de la UPC, que además parece ser que es una eminencia y consejero del gobierno para estos temas, expuso que había tres ejes a considerar: Disponibilidad, Coste y Medioambiente. Creo que se definen por sí solos... y el caso es que este experto vino a decir que, dadas las reservas actuales, su coste y su impacto medioambiental, él personalmente veía como una energía del futuro... el carbón. Hablaba del mundo en general... pero tenía razón en que en unos 20-30 años, el petróleo escaseará mucho más que el carbón... y será mucho más caro... y el secuestro de CO2 es más fácil en una central térmica que en un parque automovilístico de millones. Me quedé con esa idea... y me pareció inapelable... a la espera de que la investigación sobre la Fusión y otras alternativas energéticas dé más de sí. Pero a corto plazo, no lo parece.
El caso es, que con la supresión de las nucleares, suprimimos el 20% de nuestra capacidad actual. Si podemos remplazarlo por renovables, estupendo... pero algo me dice que la demanda neta de electricidad aumentará un poco por encima. Aparte, que las renovables son mucho más caras que el mix actual.
El caso es... que el análisis es bastante claro. Y... no entiendo, en ese análisis, las medidas que toman los gobiernos de turno... en particular, subvencionando el carbón caro (y en el camino, destrozando a las empresas que apostaron por un carbón importado, más barato que el nacional...), cerrando nucleares antes de tiempo y suvencionando las renovables más caras. Aparte, que la investigación parece que se ha parado en áreas como la energía mareomotriz. También me pregunto si el pais está preparado para una mayor interconexión (que atenúa cualquier problema en Europa, e incluso nos permitiría vender más excedente de electricidad, llegado el caso). A mí me parece que el suministro no corre peligro... pero que todo depende de la velocidad de implantación de las alternativas... y del coste. El precio del petróleo va a determinar la velocidad de aumento de consumo eléctrico (y reducción del consumo de petróleo... previsiblemente), a medida que se pase al vehículo eléctrico, que parece que va a ser la estrella en la próxima década.
Es relativamente sencillo, ¿no?
Perspectivas de futuro inmediato: el petróleo no va a volver a los niveles anteriores. La demanda ha superado a la oferta hace tiempo y sólo la exploración y explotación de yacimientos más profundos y más complejos (y también mucho más caros) va a permitir aguantar un poco el ritmo. Pero no por mucho tiempo. Y encima estamos con la moratoria nuclear... reforzada por el asunto de Fukushima. El vehículo eléctrico ya es una opción viable... y a poco que suba el combustible, su implantación irá in crescendo a un ritmo muy rápido. Quizá en 20 años ya no se vendan vehículos nuevos de combustión interna... al menos en los países desarrollados.
En una conferencia en ESADE, hará cerca de dos años, una serie de expertos del sector explicaron muy claramente la situación. Los de REE (Red Eléctrica, el organismo encargado de monitorizar y distribuir la electricidad en España) decían que era posible atender a todo el parque automovilistico de España en formato eléctrico, asumiendo que toda la carga se hiciese por la noche... sin necesidad de aumentar capacidad. O sea, un chollo. Un experto de la UPC, que además parece ser que es una eminencia y consejero del gobierno para estos temas, expuso que había tres ejes a considerar: Disponibilidad, Coste y Medioambiente. Creo que se definen por sí solos... y el caso es que este experto vino a decir que, dadas las reservas actuales, su coste y su impacto medioambiental, él personalmente veía como una energía del futuro... el carbón. Hablaba del mundo en general... pero tenía razón en que en unos 20-30 años, el petróleo escaseará mucho más que el carbón... y será mucho más caro... y el secuestro de CO2 es más fácil en una central térmica que en un parque automovilístico de millones. Me quedé con esa idea... y me pareció inapelable... a la espera de que la investigación sobre la Fusión y otras alternativas energéticas dé más de sí. Pero a corto plazo, no lo parece.
El caso es, que con la supresión de las nucleares, suprimimos el 20% de nuestra capacidad actual. Si podemos remplazarlo por renovables, estupendo... pero algo me dice que la demanda neta de electricidad aumentará un poco por encima. Aparte, que las renovables son mucho más caras que el mix actual.
El caso es... que el análisis es bastante claro. Y... no entiendo, en ese análisis, las medidas que toman los gobiernos de turno... en particular, subvencionando el carbón caro (y en el camino, destrozando a las empresas que apostaron por un carbón importado, más barato que el nacional...), cerrando nucleares antes de tiempo y suvencionando las renovables más caras. Aparte, que la investigación parece que se ha parado en áreas como la energía mareomotriz. También me pregunto si el pais está preparado para una mayor interconexión (que atenúa cualquier problema en Europa, e incluso nos permitiría vender más excedente de electricidad, llegado el caso). A mí me parece que el suministro no corre peligro... pero que todo depende de la velocidad de implantación de las alternativas... y del coste. El precio del petróleo va a determinar la velocidad de aumento de consumo eléctrico (y reducción del consumo de petróleo... previsiblemente), a medida que se pase al vehículo eléctrico, que parece que va a ser la estrella en la próxima década.
Es relativamente sencillo, ¿no?
miércoles, 15 de junio de 2011
Va de política
Viendo la tele o leyendo los diarios, me sulfuro. Me sulfuro porque los medios dan una información completamente sesgada y no me siento informado, sino manipulado... y me sulfuro porque los pocos hechos que puedo valorar son descorazonadores.
No sólo por la acción de gobierno, sino por la reacción del "pueblo". Por ejemplo, este año es el primero en que los presupuestos catalanes prevén menos gasto que el anterior. Ello (y todos los recortes que ha significado para buena parte de las partidas presupuestarias) ha supuesto una fuerte oposición de los así llamados "indignados", de los grupos de la oposición que gobernaban hace apenas unos meses y de sindicatos.
Y yo, que soy economista y vengo del sector privado, me pregunto... ¿DONDE CREEN QUE VIVEN? Estos aún viven en los tiempos de pre-crisis, en los que el gasto crecía y crecía y el descontrol, también... y había un maná interminable que no se sabía de dónde salía... pero del que todos querían mamar.
Pues aprendan un poco de hechos. En el mundo real, la mortandad de empresas es brutal, los recortes de todo tipo profundos (salarios, para empezar, pero también presupuestos y beneficios no salariales)... y no hablamos de un 5% como han querido recortar los salarios públicos... sino de bastante más... cuando no un 100% cuando las empresas han tenido que cerrar. Y estos del sector público, con su salario asegurado, y su incompetencia protegida... vienen a quejarse a fondo de que a ellos no deberían tocarles nada. Pues oiga... Uds, señores funcionarios... trabajan para nosotros... el resto de los ciudadanos. Si nosotros sufrimos, Uds. también. No pueden, por una cuestión moral, quejarse... cuando no se les despide.
Entiendo sus quejas. Es más, reducir los salarios no me parece tampoco la solución (congelación, como se hizo durante 2 años en 96/97 con el PP, sería probablemente más suave, incluso aunque también perdieron poder adquisitivo)... pero ¿quejarse? Oigan... dense un paseo por las oficinas de la INEM, por las casas de las familias que no tienen ingreso alguno ... ni expectativa alguna... y tienen que aguantar cómo el gobierno aún sigue repartiendo dinero "inútil"... en subvenciones del todo superfluas.
Los gestos en política cuentan, y he visto muy pocos gestos (reducción de los salarios, o hacerlos variables en función de resultados... pero bien, con objetivos ambiciosos, medibles y visibles... o reducción de coches y chóferes, de gastos superfluos, etc...). Todo eso tendría que suceder en la gestión pública igual que ha sucedido en la gestión privada (la que ha sobrevivido).
Por eso, aunque comparto algunas de las ideas de los "indignados", creo que están fuera de la realidad en lo que atañe a la gestión de presupuestos. Si no saben economía, que estudien un poco... y que aprendan, que "D´on no n´hi ha, no en raja"... es decir, que no se puede gastar más de lo que se tiene, y mucho menos cuando los ingresos se prevén menores... porque sino entramos en un círculo vicioso muy peligroso.
Se quejarán que la crisis no es culpa suya. Bueno... la crisis en España no es la misma que la crisis internacional. Aquí, además de la crisis financiera, estamos sufriendo una crisis económica DEL TODO PREDECIBLE, porque nuestra economía es muy poco competitiva (hablo ahora de España, aunque Cataluña no se salva), porque hemos invertido todo en ladrillo... que si no se mueve, no genera margen... y el margen es fundamental para crecer. Margen es beneficio... y trabajar sin beneficio no permite reinvertir, ni hacer frente al aumento de gastos por inflación y otras contingencias que los empresarios tienen que afrontar.
Pero no hemos aprendido. Ni los políticos, ni los medios, ni los ciudadanos. Los bancos tienen un interés en retener el capital, porque ellos mismos también tienen unas deudas con el exterior, que no pueden permitirse no pagar. Pero si la economía no remonta... ni eso les salvará. Hay que perder el miedo. Este es el momento de demostrar si se vale o no... de ganar, o ganar.
Pero hemos de extraer algunas lecciones. Más ortodoxia en el sistema financiero y el político. Más control y más transparencia. Menos palabras huecas y más datos. Menos opinión y más información. Menos ideología y más resultados. Menos pedir y más hacer. Menos quejas y más acción. Y cero tolerancia con la corrupción, la incompetencia y la irresponsabilidad.
No sólo por la acción de gobierno, sino por la reacción del "pueblo". Por ejemplo, este año es el primero en que los presupuestos catalanes prevén menos gasto que el anterior. Ello (y todos los recortes que ha significado para buena parte de las partidas presupuestarias) ha supuesto una fuerte oposición de los así llamados "indignados", de los grupos de la oposición que gobernaban hace apenas unos meses y de sindicatos.
Y yo, que soy economista y vengo del sector privado, me pregunto... ¿DONDE CREEN QUE VIVEN? Estos aún viven en los tiempos de pre-crisis, en los que el gasto crecía y crecía y el descontrol, también... y había un maná interminable que no se sabía de dónde salía... pero del que todos querían mamar.
Pues aprendan un poco de hechos. En el mundo real, la mortandad de empresas es brutal, los recortes de todo tipo profundos (salarios, para empezar, pero también presupuestos y beneficios no salariales)... y no hablamos de un 5% como han querido recortar los salarios públicos... sino de bastante más... cuando no un 100% cuando las empresas han tenido que cerrar. Y estos del sector público, con su salario asegurado, y su incompetencia protegida... vienen a quejarse a fondo de que a ellos no deberían tocarles nada. Pues oiga... Uds, señores funcionarios... trabajan para nosotros... el resto de los ciudadanos. Si nosotros sufrimos, Uds. también. No pueden, por una cuestión moral, quejarse... cuando no se les despide.
Entiendo sus quejas. Es más, reducir los salarios no me parece tampoco la solución (congelación, como se hizo durante 2 años en 96/97 con el PP, sería probablemente más suave, incluso aunque también perdieron poder adquisitivo)... pero ¿quejarse? Oigan... dense un paseo por las oficinas de la INEM, por las casas de las familias que no tienen ingreso alguno ... ni expectativa alguna... y tienen que aguantar cómo el gobierno aún sigue repartiendo dinero "inútil"... en subvenciones del todo superfluas.
Los gestos en política cuentan, y he visto muy pocos gestos (reducción de los salarios, o hacerlos variables en función de resultados... pero bien, con objetivos ambiciosos, medibles y visibles... o reducción de coches y chóferes, de gastos superfluos, etc...). Todo eso tendría que suceder en la gestión pública igual que ha sucedido en la gestión privada (la que ha sobrevivido).
Por eso, aunque comparto algunas de las ideas de los "indignados", creo que están fuera de la realidad en lo que atañe a la gestión de presupuestos. Si no saben economía, que estudien un poco... y que aprendan, que "D´on no n´hi ha, no en raja"... es decir, que no se puede gastar más de lo que se tiene, y mucho menos cuando los ingresos se prevén menores... porque sino entramos en un círculo vicioso muy peligroso.
Se quejarán que la crisis no es culpa suya. Bueno... la crisis en España no es la misma que la crisis internacional. Aquí, además de la crisis financiera, estamos sufriendo una crisis económica DEL TODO PREDECIBLE, porque nuestra economía es muy poco competitiva (hablo ahora de España, aunque Cataluña no se salva), porque hemos invertido todo en ladrillo... que si no se mueve, no genera margen... y el margen es fundamental para crecer. Margen es beneficio... y trabajar sin beneficio no permite reinvertir, ni hacer frente al aumento de gastos por inflación y otras contingencias que los empresarios tienen que afrontar.
Pero no hemos aprendido. Ni los políticos, ni los medios, ni los ciudadanos. Los bancos tienen un interés en retener el capital, porque ellos mismos también tienen unas deudas con el exterior, que no pueden permitirse no pagar. Pero si la economía no remonta... ni eso les salvará. Hay que perder el miedo. Este es el momento de demostrar si se vale o no... de ganar, o ganar.
Pero hemos de extraer algunas lecciones. Más ortodoxia en el sistema financiero y el político. Más control y más transparencia. Menos palabras huecas y más datos. Menos opinión y más información. Menos ideología y más resultados. Menos pedir y más hacer. Menos quejas y más acción. Y cero tolerancia con la corrupción, la incompetencia y la irresponsabilidad.
jueves, 9 de junio de 2011
Hola... ¿te conoces?
Asociado con la búsqueda de la felicidad está, obviamente... identificar aquello que nos hace felices. Pero... ¿lo sabemos? ¿de verdad todos alcanzamos la felicidad con el modelo social que nos hemos dado? La respuesta es no. No es un mal modelo (consumo, protección, seguridad... aceptación...), pero no es la única alternativa. Y, probablemente... habría modelos más variados con un poco más de autoconocimiento.
Claro que nos conocemos, ¿no? Todos sabemos lo que nos gusta... y cuanto más mayores... más claro lo tenemos. Pero también ciertas cosas que se daban por supuestas se ponen en tela de juicio... o se cambian, directamente. Otras épocas, otros momentos... toca cambiar también el propio ser, y los gustos. Aparte... ¿cómo nos conocemos? ¿en base a los demás?
Si pienso que soy una persona simpática... ¿quién soy yo para decirlo? A lo mejor soy un gilipollas al que los demás sonríen y le ríen las bromas, pero a quien todos critican cuando no estoy delante. Y, será en función de los que hay a tu alrededor... En el mundo de los ciegos, el tuerto es el rey. Pues lo mismo... Por eso mismo las aglomeraciones de gente (digamos, la ciudad) son tan estimulantes... porque se conocen muchos más individuos, existen muchas más posibilidades de encontrar a personas parecidas, o tanto más diferentes... que pueden hacernos sentir mejor (o que nos ayudan a identificar las "áreas de mejora" de nuestra personalidad... o al menos a saber más de nosotros).
La gente que tiene la osadía de autodefinirse... pues, ¿por qué no?... pero que no nos anden contando cómo son... porque los de su alrededor tenemos ojitos. Cuando un empollón me dice que no se lo sabe, cuando todos sabemos que va sobrado, en relación al resto... nos está diciendo, de alguna manera, que su escala es distinta de la de los demás. Lo que a la mayoría "le vale", para él es un "fracaso". No pasa nada. Hay un montón de escalas que escoger. Y ahí vamos llegando al punto fundamental... que finalmente todo es muy relativo... y el conocerse acaba siendo un tema de gustos, y de sentirse bien. Cuando uno se siente bien, se siente a gusto en su piel, en sus decisiones, en su estilo de vida... se puede decir que alcanza cierto grado de madurez y, por qué no, de felicidad. Ha tomado una decisión sobre su forma de ser... y está a gusto con ella. Da igual que no sea la más simpática de la escala... o que las escalas sean distintas... lo que es importante es que se siente simpática. Habría que ver si cambiando radicalmente su entorno, se mantendría ese sentimiento... pero ese es un tema de personalidad. Hay personalidades adaptativas... que se mimetizan con su entorno... y hay personalidades que se definen respecto a sí mismas... y que no cambian, no importa que estén solos en una isla desierta, o en Nueva York, mezclados con una clase de genios o bien rodeados de mezquindad... ellos no se inmutan y mantienen su carácter por encima del entorno.
Hay gente que consigue ser feliz sin importar para nada las circunstancias. Y es fantástico... porque no tenemos tanto control sobre las circunstancias. Pregúntate por un momento, seriamente... si pierdes aquello que has valorado o por lo que has trabajado... ¿te pierdes como persona? Si un día te arruinas, pierdes a tu familia... o pierdes la motivación que te movía (eg: ya no te satisface ganar dinero)... ¿te conviertes en infeliz? Entonces, ¿cuánta de tu felicidad dependía de tu entorno o circunstancias? Hay gente que es feliz con muy poco, y gente muy infeliz teniéndolo todo. Saber lo que le hace a uno feliz... es lo más importante para serlo.
Yo personalmente no creo conocerme demasiado. Conozco lo que considero son mis defectos principales... aunque mis virtudes las relativizo porque parecen depender más de la reacción externa. O quizá sencillamente las doy por seguras... y me centro en lo que es mejorable (vaso medio lleno, vaso medio vacío...). Sé muchas cosas que no quiero, pero sé pocas cosas que quiero. La satisfacción material y sensual me tranquiliza, pero no me motiva demasiado. La consecución de sueños pasa por un filtro que se dedica a desbrozarlos y a valorarlos en base a no sé qué lógica, pero acaban siendo poco realistas o poco estimulantes como objetivos vitales. Quizá tenga algo de temor a conseguir lo que me proponga... y que no me haga feliz. Quizá esas personalidades "conseguidoras" no se paren a pensar... disfrutan consiguiendo cosas, no importa qué... o sí importa, pero poco... y luego miran hacia atrás (de vez en cuando) y se dicen que, viendo todo lo que han conseguido, tienen que ser felices. Seguro que más que los que no hacen nada con su vida. Seguro. Pero no siempre se sienten así. Quizá porque no pasaron bastante tiempo explorando aquello que de verdad les satisfacía, les hacía felices. Eso no significa que no alcancen cierto grado de felicidad... Una cosa es no acertar con lo que te hace feliz, y otra que aquello que haces toda tu vida te haga un infeliz total.
En cualquier caso, el conocerse también es un proceso de prueba y error. No sabes si te gustará hasta que no lo pruebes. Cuantas más cosas probemos, más seguros estaremos de lo que nos gusta, y de lo que no. Ergo... ¡¡a probar, chicos y chicas!!... ¡¡a probar!!
Claro que nos conocemos, ¿no? Todos sabemos lo que nos gusta... y cuanto más mayores... más claro lo tenemos. Pero también ciertas cosas que se daban por supuestas se ponen en tela de juicio... o se cambian, directamente. Otras épocas, otros momentos... toca cambiar también el propio ser, y los gustos. Aparte... ¿cómo nos conocemos? ¿en base a los demás?
Si pienso que soy una persona simpática... ¿quién soy yo para decirlo? A lo mejor soy un gilipollas al que los demás sonríen y le ríen las bromas, pero a quien todos critican cuando no estoy delante. Y, será en función de los que hay a tu alrededor... En el mundo de los ciegos, el tuerto es el rey. Pues lo mismo... Por eso mismo las aglomeraciones de gente (digamos, la ciudad) son tan estimulantes... porque se conocen muchos más individuos, existen muchas más posibilidades de encontrar a personas parecidas, o tanto más diferentes... que pueden hacernos sentir mejor (o que nos ayudan a identificar las "áreas de mejora" de nuestra personalidad... o al menos a saber más de nosotros).
La gente que tiene la osadía de autodefinirse... pues, ¿por qué no?... pero que no nos anden contando cómo son... porque los de su alrededor tenemos ojitos. Cuando un empollón me dice que no se lo sabe, cuando todos sabemos que va sobrado, en relación al resto... nos está diciendo, de alguna manera, que su escala es distinta de la de los demás. Lo que a la mayoría "le vale", para él es un "fracaso". No pasa nada. Hay un montón de escalas que escoger. Y ahí vamos llegando al punto fundamental... que finalmente todo es muy relativo... y el conocerse acaba siendo un tema de gustos, y de sentirse bien. Cuando uno se siente bien, se siente a gusto en su piel, en sus decisiones, en su estilo de vida... se puede decir que alcanza cierto grado de madurez y, por qué no, de felicidad. Ha tomado una decisión sobre su forma de ser... y está a gusto con ella. Da igual que no sea la más simpática de la escala... o que las escalas sean distintas... lo que es importante es que se siente simpática. Habría que ver si cambiando radicalmente su entorno, se mantendría ese sentimiento... pero ese es un tema de personalidad. Hay personalidades adaptativas... que se mimetizan con su entorno... y hay personalidades que se definen respecto a sí mismas... y que no cambian, no importa que estén solos en una isla desierta, o en Nueva York, mezclados con una clase de genios o bien rodeados de mezquindad... ellos no se inmutan y mantienen su carácter por encima del entorno.
Hay gente que consigue ser feliz sin importar para nada las circunstancias. Y es fantástico... porque no tenemos tanto control sobre las circunstancias. Pregúntate por un momento, seriamente... si pierdes aquello que has valorado o por lo que has trabajado... ¿te pierdes como persona? Si un día te arruinas, pierdes a tu familia... o pierdes la motivación que te movía (eg: ya no te satisface ganar dinero)... ¿te conviertes en infeliz? Entonces, ¿cuánta de tu felicidad dependía de tu entorno o circunstancias? Hay gente que es feliz con muy poco, y gente muy infeliz teniéndolo todo. Saber lo que le hace a uno feliz... es lo más importante para serlo.
Yo personalmente no creo conocerme demasiado. Conozco lo que considero son mis defectos principales... aunque mis virtudes las relativizo porque parecen depender más de la reacción externa. O quizá sencillamente las doy por seguras... y me centro en lo que es mejorable (vaso medio lleno, vaso medio vacío...). Sé muchas cosas que no quiero, pero sé pocas cosas que quiero. La satisfacción material y sensual me tranquiliza, pero no me motiva demasiado. La consecución de sueños pasa por un filtro que se dedica a desbrozarlos y a valorarlos en base a no sé qué lógica, pero acaban siendo poco realistas o poco estimulantes como objetivos vitales. Quizá tenga algo de temor a conseguir lo que me proponga... y que no me haga feliz. Quizá esas personalidades "conseguidoras" no se paren a pensar... disfrutan consiguiendo cosas, no importa qué... o sí importa, pero poco... y luego miran hacia atrás (de vez en cuando) y se dicen que, viendo todo lo que han conseguido, tienen que ser felices. Seguro que más que los que no hacen nada con su vida. Seguro. Pero no siempre se sienten así. Quizá porque no pasaron bastante tiempo explorando aquello que de verdad les satisfacía, les hacía felices. Eso no significa que no alcancen cierto grado de felicidad... Una cosa es no acertar con lo que te hace feliz, y otra que aquello que haces toda tu vida te haga un infeliz total.
En cualquier caso, el conocerse también es un proceso de prueba y error. No sabes si te gustará hasta que no lo pruebes. Cuantas más cosas probemos, más seguros estaremos de lo que nos gusta, y de lo que no. Ergo... ¡¡a probar, chicos y chicas!!... ¡¡a probar!!
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