viernes, 3 de febrero de 2017

De Trump (I... que sospecho que habrá varios... quizá muchos).

Creo que nunca había visto tantas noticias generadas por un candidato y posteriormente presidente... más inclinadas hacia la crítica y la perplejidad, pero dados los hechos... cabe preguntarse si Trump ha llegado a Presidente a pesar de los periodistas o gracias a ellos.

Uno quiere creerlo porque no puede imaginarse que un individuo tan alejado de lo normal y racional, tan claramente independiente (en sus opiniones, en sus negocios y en su vida privada) y tan altanero y ególatra, pueda atraer tantos apoyos a su alrededor. ¿Será porque la prensa le ha dado demasiado bombo? ¿Será porque no han sabido encontrar a ningún oponente mejor?

A mí personalmente no me afecta demasiado Trump, como no me afectó demasiado Bush. No soy ciudadano americano y no puedo más que opinar. Y las acciones del Presidente de los Estados Unidos me afectan sólo parcialmente. Otros países del mundo no podrán decir lo mismo, aunque también cabe preguntarse si fueron dejados en sus funciones de asegurar una buena relación con la primera potencia mundial. Sin embargo, tan interesante como el personaje, es la reacción tanto de su país como de la oposición. Nadie quería creer en él, y sin embargo, ha ganado, pese a todo. ¿Qué lecciones se pueden sacar de ello? ¿Quizá que no basta con aletargar al votante y ofrecerle sólo soluciones enlatadas y "más de lo mismo"? ¿Que no basta con machacar los mensajes vía prensa y demás medios de comunicación para orientar el voto de la población? Parece claro que no, que no bastaba. Y este señor viene como llegó Zapatero en España... casi sorpresivamente. Y todos perplejos porque dice lo que parecen sandeces y... peor, las pone en práctica. ¿Adónde nos llevarán? No lo sabemos, pero ZP ganó unas segundas elecciones y luego vino un desastre económico y social, y probablemente no siente el menor atisbo de culpa y él considerará que su periplo fue de los más exitosos de la historia de España, pese a que media España lo aborrezca y buena parte de la deblace de votos de su partido, casi siete años después de su marcha, aún se deba a su legado.

El caso es que igual que Trump tiene muchos y muy vociferantes detractores, tiene muchos que le apoyan. Ya veremos si le apoyan después, pero primero habría que entender por qué le apoyan... cosa que creo que la prensa y la oposición no han atisbado a comprender, y tengo mis dudas respecto a si están haciendo un análisis concienzudo de su fracaso... y del éxito de este "outsider". Desde luego, vistos los primeros días de su mandato, este señor va a hacer historia en muchas áreas y va a poner al país patas arriba. Habrá un antes y un después de Trump... y luego o habrá que pasar tiempo arreglando el desaguisado o ya nada volverá a ser como antes de él. Me llama mucho la atención que algo que costó tantos años de negociación por parte de los demócratas, como es el Obamacare y otras acciones del anterior presidente, se puedan liquidar de un plumazo, por orden ejecutiva, por un presidente que, después de todo, ha ganado con menos número de votos que su oponente. ¿Realmente este señor va a tener tanta manga ancha con unos apoyos tan escasos? De acuerdo que su partido tiene la mayoría en las dos cámaras, pero yo no había visto antes a los líderes del partido oponerse de forma tan pública al presidente. Una cosa son los 100 días de gracia que se concede a todo presidente y otra cosa que se le deje hacer todo lo que quiera. De hecho... me sigue recordando a ZP en cuanto a la iniciativa. Mantiene la iniciativa y antes de que se seque la tinta de los críticos a su primera decisión ya ha lanzado una segunda y una tercera, todas ellas de enorme calado, y ninguna exenta de polémica... aunque no dejan de ser cumplimientos de sus promesas electorales. Si alguien, o muchos, le votaron pensando que sólo bramaba para llegar al poder pero que luego se atemperaría, creo que se han equivocado. Como muchos que votaron a ZP... siempre salvando las distancias ideológicas.

La moderación que esperaba en Trump se ha truncado en perplejidad. No es que lamente los cambios que está haciendo, sino que me pregunto si responden a un plan, y efectivamente va a cambiar radicalmente su pais, y con él, el resto del planeta durante unos cuantos años, o si es la acción de un pistolero, alguien que es lo que aparentaba ser... y con ese perfil de yo-mi-me-conmigo, alguien podría involucrar a los Estados Unidos (por vía de su Presidente) en decisiones con mucha trascendencia.

Ha empezado como Bush, rehaciendo la postura de Estados Unidos respecto a una serie de temas. Una postura que no había sido tan radicalmente puesta en cuestión, y menos sin un debate nacional, en decenios.  Y al parecer no hay oposición. ¿Es que es listo o que tiene prisa? Sus decisiones sobre America First, los tratados de comercio, Medio ambiente, Inmigración y Mercado del trabajo me parecen un poco primarias... pero quizá es lo que necesite el país. Les recuerdo que aún estoy perplejo. Hay gente que dice que será malo para América, pero eso será a medio y largo plazo... a corto plazo va a haber réditos importantes para muchos grupos. Lo interesante también es que no necesita mucho para conseguir una serie de medallas. El desempleo sigue muy bajo en Estados Unidos, y reducir la afluencia migratoria va a favorecer un aumento de salarios. Pero si no es gracias a una mayor productividad, puede no ser algo positivo para las empresas, y habrá interés en importar productos de fuera, incluso aunque tengan aranceles. Ya veremos. Desde luego una negociación a dos bandas siempre favorece a la parte más fuerte, Estados Unidos... así que van a ser buenos años para los negociadores de los distintos países, al menos años interesantes, en que su buen o mal hacer van a determinar un buen o mal resultado para su país. Van a ser más trascendentes que hasta ahora.

A ver qué más nos trae Donald en las próximas semanas.