Algunas ciudades tienen un QUE especial. Hay montones de articulos y de motivos... pero hay uno del que he oido hablar poco o nada, salvo en circulos especializados, y que, sin embargo, todo el mundo debe de percibir, aunque quiza no lo identifique.
La PROPORCION. El tamanyo de los edificios y su relacion con el hombre, la distancia entre bloques, entre ventanas, el tamanyo de las aceras, la existencia o no de arboles... todo ello genera un escenario... y es fundamental, mas alla de los actores y de la trama que vaya a tener lugar.
Nueva York tiene ese QUE. Paseando por sus calles, uno se siente a veces engullido por los edificios, que dejan las calles en sombra. Y sin embargo esta rodeado de gente... cantidad y cantidad de gente. Pero no tan agobiante como en otras ciudades (estoy pensando en Asia). Hay una extranya combinacion de proximidad (reduzco ahora la ciudad a Manhattan, para esta percepcion), y distancia insalvable, que hace que la pertenencia a una zona sea muy marcada. En cualquier caso, la ciudad es sencillamente genial... y esta llena de contenido. Unas calles que no son ni tan largas ni tan anchas, pero que puedes recorrer 10 veces y todavia encontrar algun lugar escondido o alguna sorpresa interesante, dependiendo de con que ojos la mires o de que direccion y que hora llegues. La ciudad se multiplica, aunque el espacio sea el mismo. Magic. En Nueva York... por encima de todo, hay magia.
Podemos pensar en otras ciudades magicas. Paris... el icono de la ciudad bonita. Y es innegable que es muy bella... pero por que? Definitivamente la exigencia de mantener la consistencia en el uso de materiales (la piedra de Paris, partout!) y en buena parte de los materiales, la hacen especial. Quiza algo mas decorado que otras ciudades que tendrian algo mas de personalidad, pero la historia le ha dado sus "coins", que los parisinos aprecian probablemente mas aun que sus grandes boulevares y monumentos. De todas formas, el arquetipo de belleza para mi esta en la Tour Eiffel, que, todo y romper con el estilo de la ciudad, consigue encajar magnificamente en el entorno en el que esta enclavada gracias a su forma y especialmente su tamanyo, que aparenta ser accesible. No es gigante, ni pequenya... es... perfectamente proporcionada. Los estudiantes de bellas artes lo tienen claro... desde el renacimiento, y antes, la belleza esta en la proporcion... al menos la belleza clasica... y eso aplica tanto a espacio, como a los colores y los contenidos.
Roma tambien tiene una belleza especial. A mi personalmente me cautivo el Foro Romano... con los diferentes niveles de altura. Ese descenso desde Piazza Venezia es magnifico. Bueno... esta un poco vieja, pero no pierde encanto, y ha sobrevivido a todo, cosa que tiene mucho mucho merito, especialmente si se la compara con otras de nuevo cunyo que tuvieron la oportunidad de mejorar lo pasado, y se quedaron en menos, en casi todo. Mezquinas construcciones... dan mezquinas ciudades.
Londres tambien tiene un ambiente especial, y me sabe mal quedarme con las ciudades clasicas (esto es un blog y no puedo alargarme demasiado, pero es indudable que dejan menos indiferente que la mayoria, cuando hablamos de ciudad-ciudad. Londres tiene los edificios bajos... muy extensa, bastante humeda... y poco presente en lo publico: Parlamento, algunas iglesias o catedral, unos cuantos museos, algunas plazas y los puentes... practicamente es todo lo que hay que ver en terminos de ciudad publica, y sin embargo la ciudad vibra por todo lo demas, lo privado. Y mas aun, por la vida que genera y el estilo que tiene... amen de la capacidad de albergar a extranjeros y su capacidad innovadora.
Washington tiene una intencionalidad en las proporciones que se percibe en la monumentalidad de los edificios. Parece casi una ciudad-jardin... casi de juguete. Preciosa, aunque la ciudad ande demasiado marcada por la gestion del poder como para desmarcarse como ciudad cosmopolita.
Finalmente, y para no tener que hacer una segunda entrada mas adelante, me gustaria mencionar la belleza que tienen los pueblos viejos. Los realmente viejos, ricos o pobres, parecen tener la capacidad de armonizarse con el paso del tiempo. No se si son las normas antiguas o la velocidad de crecimiento, que darian tiempo a homogeneizar la imagen del pueblo. En cualquier caso, como es posible que, en terminos de belleza, los pueblos mas viejos sean mil veces mas bonitos que los pueblos nuevos... cuando deberia ser sumamente facil conseguir lo contrario? Y eso que hablamos exclusivamente de belleza... no de la carga especial que tienen los lugares con solera, con acontecimientos historicos de los que presumir.
Como siempre, me quedan cosas en el tintero y para profundizar, pero vamos de impresion en impresion, y un exceso de ellas abotarga los sentidos.
Una recopilación de pensamientos en momentos determinados. Reflexiones personales sobre los temas más diversos, que creo pueden ser compartidas y comentadas. Si te hacen pensar un poco, han cumplido la función.
martes, 15 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
Rompiendo la línea temporal
Si pensamos en los clásicos dilemas de la humanidad: quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos... vemos claramente la línea temporal, que une el origen, por aquello de que las raíces son la referencia necesaria para sustentar lo actual, y el destino, que es adonde queremos ir.
Si ya como sociedad es difícil responder a estas preguntas, no lo es menos como individuos. En general, acudimos a los modelos que se nos brindan: tú naces, te educan, trabajas, fundas una familia, contribuyes socialmente con tus impuestos y mueres. Un consumista, vamos. Un número. No se espera mayor desarrollo humano en términos sociales. Bueno... algo sí, pero, la verdad, poco, comparado con el potencial que tenemos todos. Dejemos este punto de lado.
Acabo de ver uno de esos reportajes sobre el cambio climático... que dice lo que la mayoría... HAY que cambiar. No es fácil, por eso muy poca gente realmente ha cambiado, y la sociedad no ayuda demasiado a ello, por muchos reportajes bonitos que se produzcan. Un amigo me planteaba hace poco, a cierta distancia de aquí... por no decir al otro lado el mundo, donde quizá los pensamientos más osados tienen más facilidad para ser engendrados y analizados, que por qué no se puede actuar directamente sobre los problemas. Es decir, en el ejemplo que tratábamos, la energía... me planteaba que si el cambio climático era tan grave, por qué no de un año para otro se decretaba que toda la producción tenía que pasar a ser renovable (solar, éolica, biomasa, etc) y punto. ¿Cuánto cuesta? ¿Un 10% del PIB? Adelante... se hace y problema resuelto. Y no entendía por qué no podía hacerse así. Yo intenté argumentar vagamente que no es sólo potestad del Estado, y que no se podía financiar proyectos de semejante envergadura de un año para otro, y por decreto, porque eso no era eficiente y que ningún gobierno pensaba hacerlo mientras no fuese "obligado", puesto que a fecha de hoy las energías renovables son más caras en términos puramente económicos, y eso haría perder competitividad al pais.
Bien... ahora vamos entrando al tema. ¿Por qué? De hecho, mi explicación no me parecía razonable ni siquiera a mí. Si el pais realmente quería, poder, se podía hacer. Si eso supone perder competitividad... bueno... peor es tener un bloqueo económico o un tirano por el mismo período de tiempo. El caso es, que siempre hay muchos "pero´s". Es dificil, es anti-económico, los propios que saben de la energía no querrían hacerlo (por lo segundo) y hay oposición, quizá generalizada porque, no nos engañemos... esto es como la basura... que uno se siente bien pensando que es ecológico cuando anda separando la basura (y multiplicando el volumen de basura en casa), pero en realidad está haciendo un trabajo adicional, le cobran más y no queda claro aún si no sería más eficiente reducir la cantidad de basura (menos tipos de envase, de materiales, menos embalajes, etc, etc). Vamos, que si lo miras friamente, te toman el pelo. Volviendo al tema... lo que pasa es que tenemos unos tapujos mentales importantes, y una carga histórica... que hacen el cambio difícil, lento... y a veces, muchas, malvenido y malquerido. En realidad poder, se puede... pero ¿qué hacemos con los actuales ingresos? ¿como cambiamos de un modelo al otro sin que sea doloroso o terriblemente ineficaz? No podemos romper la línea temporal... como puede hacerlo un niño, que plantea las soluciones con una pasmosa tranqulidad y sentido común, porque no es consciente de que el presente se sustenta en el pasado, y sólo ve el futuro, y el presente que hay que cambiar.
No es fácil romper esa línea temporal... y normalmente cuando mejor se rompe es durante las revoluciones, o durante las guerras, donde se destruye el pasado (las estructuras, las relaciones, todo.. lo bueno y lo malo) y eso permite crear cosas de nuevo... con suerte mejores que las que había. Pero este es un pensamiento terrible... pensar que la destrucción es una fuente de regeneración. Olvidarse del pasado... cuesta.
En América lo hicieron porque era un país "nuevo". Sin pasado... todo era presente y futuro, y aún conservan algo de ese espíritu. Ese "yes we can", tan cándido y a la vez tan potente, porque... seamos honestos... los americanos son muy dinámicos y detestan quedarse estancados, y eso es bastante positivo.
En Europa nos cuesta más... y tenemos mucho más que perder al romper con nuestro pasado, que marca mucho nuestro presente. Sin la segunda guerra mundial, no obstante, no sería concebible la Unión Europea (y aún hoy tiene muchas rémoras "país" y de otros tipos).
En Africa el peso de las desgracias del pasado (desgracias organizativas y humanas), los intereses externos y deficiencias en muchos campos (educación, infraestructuras) hacen muy difícil plantear un futuro como países...
En general, a nivel mundial... lo mejor que tenemos en estos momentos es que se ha creado una especie de conciencia global. Se viaja más y se es más consciente de las relaciones entre el hombre y la naturaleza. Y el comercio ayuda a crear dependencias entre países que hacen más difícil los enfrentamientos (los agentes antiglobalización olvidan este factor positivo del comercio).
Para el que se haya perdido... estamos poniendo juntas las piezas del puzzle, y estamos en una posición en que parece que necesitamos tomar una serie de decisiones que condicionarán nuestro futuro, y que nos resulta muy difícil de hacer para no condicionar nuestro presente ni renunciar a nuestro pasado. Esto aplica a nivel personal y a nivel agregado (país, región... mundo). Por si fuera poco... no todos tenemos la misma percepción del reto, y lo que para Occidente empieza, parece, a ser una prioridad, para otros no lo es aún... y tienen buenos motivos para pensar que no es culpa suya, cuando ellos no han contaminado de ninguna manera especial.
Para ser capaces de romper con el pasado, y permitirnos tomar decisiones de peso (que generen cambio significativo), es necesario tener una visión más clara del futuro. Como ya he comentado en alguna ocasión... ni a nivel personal ni a nivel social solemos plantearnos objetivos de largo plazo... cosa que es fundamental para priorizar el uso de recursos, y para conseguir esos objetivos. De otra manera, nos repetimos, sin más... como ya lo hiciéramos durante la Edad Media en Europa, donde el progreso era mínimo y el objetivo era replicar el presente (que no era poco). Yo no sé lo que voy a ser en 10 o 20 años... ni tengo idea de lo que nuestros dirigentes tienen en mente para ese horizonte. Si lo que plantean es cambiar para mantener el presente, no tienen demasiada fuerza, y probablemente pierdan el tiempo mientras no consigan generar ilusiones. Ilusiones por un futuro por el que merezca la pena arriesgar y apostar. Es... sí... un pensamiento de soñador, pero quien no sueña no es capaz de cambiar el presente. Y sin sueños no hay esperanza de cambio.
A mí los "sueños" que me plantean actualmente no me inspiran nada de nada... y eso que no puedo quejarme entre las opciones que tengo en lo personal, y también a nivel de país...
Por poner un caso práctico del dilema... ¿estaría dispuesto a pagar un 30% más por un coche más ecológico en estos momentos... sabiendo que probablemente eso redunde en muy poco beneficio global y mucho coste personal... y que el hacerlo más adelante, cuando los precios se igualen con los de los coches contaminantes, me resultaría personalmente más beneficioso? En estos momentos, no... porque el futuro que me pintan no merece el coste que me plantean. No creo en ello, aún.
No estoy dispuesto a romper la línea temporal. ¿Será que he entrado en la decadencia?
Si ya como sociedad es difícil responder a estas preguntas, no lo es menos como individuos. En general, acudimos a los modelos que se nos brindan: tú naces, te educan, trabajas, fundas una familia, contribuyes socialmente con tus impuestos y mueres. Un consumista, vamos. Un número. No se espera mayor desarrollo humano en términos sociales. Bueno... algo sí, pero, la verdad, poco, comparado con el potencial que tenemos todos. Dejemos este punto de lado.
Acabo de ver uno de esos reportajes sobre el cambio climático... que dice lo que la mayoría... HAY que cambiar. No es fácil, por eso muy poca gente realmente ha cambiado, y la sociedad no ayuda demasiado a ello, por muchos reportajes bonitos que se produzcan. Un amigo me planteaba hace poco, a cierta distancia de aquí... por no decir al otro lado el mundo, donde quizá los pensamientos más osados tienen más facilidad para ser engendrados y analizados, que por qué no se puede actuar directamente sobre los problemas. Es decir, en el ejemplo que tratábamos, la energía... me planteaba que si el cambio climático era tan grave, por qué no de un año para otro se decretaba que toda la producción tenía que pasar a ser renovable (solar, éolica, biomasa, etc) y punto. ¿Cuánto cuesta? ¿Un 10% del PIB? Adelante... se hace y problema resuelto. Y no entendía por qué no podía hacerse así. Yo intenté argumentar vagamente que no es sólo potestad del Estado, y que no se podía financiar proyectos de semejante envergadura de un año para otro, y por decreto, porque eso no era eficiente y que ningún gobierno pensaba hacerlo mientras no fuese "obligado", puesto que a fecha de hoy las energías renovables son más caras en términos puramente económicos, y eso haría perder competitividad al pais.
Bien... ahora vamos entrando al tema. ¿Por qué? De hecho, mi explicación no me parecía razonable ni siquiera a mí. Si el pais realmente quería, poder, se podía hacer. Si eso supone perder competitividad... bueno... peor es tener un bloqueo económico o un tirano por el mismo período de tiempo. El caso es, que siempre hay muchos "pero´s". Es dificil, es anti-económico, los propios que saben de la energía no querrían hacerlo (por lo segundo) y hay oposición, quizá generalizada porque, no nos engañemos... esto es como la basura... que uno se siente bien pensando que es ecológico cuando anda separando la basura (y multiplicando el volumen de basura en casa), pero en realidad está haciendo un trabajo adicional, le cobran más y no queda claro aún si no sería más eficiente reducir la cantidad de basura (menos tipos de envase, de materiales, menos embalajes, etc, etc). Vamos, que si lo miras friamente, te toman el pelo. Volviendo al tema... lo que pasa es que tenemos unos tapujos mentales importantes, y una carga histórica... que hacen el cambio difícil, lento... y a veces, muchas, malvenido y malquerido. En realidad poder, se puede... pero ¿qué hacemos con los actuales ingresos? ¿como cambiamos de un modelo al otro sin que sea doloroso o terriblemente ineficaz? No podemos romper la línea temporal... como puede hacerlo un niño, que plantea las soluciones con una pasmosa tranqulidad y sentido común, porque no es consciente de que el presente se sustenta en el pasado, y sólo ve el futuro, y el presente que hay que cambiar.
No es fácil romper esa línea temporal... y normalmente cuando mejor se rompe es durante las revoluciones, o durante las guerras, donde se destruye el pasado (las estructuras, las relaciones, todo.. lo bueno y lo malo) y eso permite crear cosas de nuevo... con suerte mejores que las que había. Pero este es un pensamiento terrible... pensar que la destrucción es una fuente de regeneración. Olvidarse del pasado... cuesta.
En América lo hicieron porque era un país "nuevo". Sin pasado... todo era presente y futuro, y aún conservan algo de ese espíritu. Ese "yes we can", tan cándido y a la vez tan potente, porque... seamos honestos... los americanos son muy dinámicos y detestan quedarse estancados, y eso es bastante positivo.
En Europa nos cuesta más... y tenemos mucho más que perder al romper con nuestro pasado, que marca mucho nuestro presente. Sin la segunda guerra mundial, no obstante, no sería concebible la Unión Europea (y aún hoy tiene muchas rémoras "país" y de otros tipos).
En Africa el peso de las desgracias del pasado (desgracias organizativas y humanas), los intereses externos y deficiencias en muchos campos (educación, infraestructuras) hacen muy difícil plantear un futuro como países...
En general, a nivel mundial... lo mejor que tenemos en estos momentos es que se ha creado una especie de conciencia global. Se viaja más y se es más consciente de las relaciones entre el hombre y la naturaleza. Y el comercio ayuda a crear dependencias entre países que hacen más difícil los enfrentamientos (los agentes antiglobalización olvidan este factor positivo del comercio).
Para el que se haya perdido... estamos poniendo juntas las piezas del puzzle, y estamos en una posición en que parece que necesitamos tomar una serie de decisiones que condicionarán nuestro futuro, y que nos resulta muy difícil de hacer para no condicionar nuestro presente ni renunciar a nuestro pasado. Esto aplica a nivel personal y a nivel agregado (país, región... mundo). Por si fuera poco... no todos tenemos la misma percepción del reto, y lo que para Occidente empieza, parece, a ser una prioridad, para otros no lo es aún... y tienen buenos motivos para pensar que no es culpa suya, cuando ellos no han contaminado de ninguna manera especial.
Para ser capaces de romper con el pasado, y permitirnos tomar decisiones de peso (que generen cambio significativo), es necesario tener una visión más clara del futuro. Como ya he comentado en alguna ocasión... ni a nivel personal ni a nivel social solemos plantearnos objetivos de largo plazo... cosa que es fundamental para priorizar el uso de recursos, y para conseguir esos objetivos. De otra manera, nos repetimos, sin más... como ya lo hiciéramos durante la Edad Media en Europa, donde el progreso era mínimo y el objetivo era replicar el presente (que no era poco). Yo no sé lo que voy a ser en 10 o 20 años... ni tengo idea de lo que nuestros dirigentes tienen en mente para ese horizonte. Si lo que plantean es cambiar para mantener el presente, no tienen demasiada fuerza, y probablemente pierdan el tiempo mientras no consigan generar ilusiones. Ilusiones por un futuro por el que merezca la pena arriesgar y apostar. Es... sí... un pensamiento de soñador, pero quien no sueña no es capaz de cambiar el presente. Y sin sueños no hay esperanza de cambio.
A mí los "sueños" que me plantean actualmente no me inspiran nada de nada... y eso que no puedo quejarme entre las opciones que tengo en lo personal, y también a nivel de país...
Por poner un caso práctico del dilema... ¿estaría dispuesto a pagar un 30% más por un coche más ecológico en estos momentos... sabiendo que probablemente eso redunde en muy poco beneficio global y mucho coste personal... y que el hacerlo más adelante, cuando los precios se igualen con los de los coches contaminantes, me resultaría personalmente más beneficioso? En estos momentos, no... porque el futuro que me pintan no merece el coste que me plantean. No creo en ello, aún.
No estoy dispuesto a romper la línea temporal. ¿Será que he entrado en la decadencia?
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