Recentrándonos… la autoperpetuación pasa por ser un objetivo prioritario del poder, si no el único esencial. Los que adquieren poder no quieren abandonarlo casi nunca, y si lo hacen es por agotamiento o por exceso de presiones externas. Pero es raro.
Además, el poder se otorga a quien lo busca con más ahínco. La gente no nace con poder, y tampoco se escoge al más capaz de entre el colectivo, sino al que se prefiera de entre una serie de candidatos que son quienes han buscado ese poder… los que más lo quieren. Es decir, gente con voluntad, sí… gente con ambición, sí… y … ¿qué clase de controles tiene esta gente? Aparte de los controles externos que puedan ponerse (he mencionado algunos arriba), el control más eficaz va a ser el propio control… los valores de uno mismo. Hay gente que, habiendo cometido un crimen, se entregaría por propia voluntad, a sabiendas de que eso conllevaría una pena… pero forma parte de sus valores el saber que su acto merece un castigo y que no viviría tranquilo huyendo de dicho castigo. Sí, hay gente así, aunque no contemos con que nuestros políticos sean de ese tipo de gente…y si hablamos de delitos menores, como es meter la mano en la caja… desde luego no contemos con que se arrepientan, o lo admitan siquiera.
No hay bondad innata en el poder. Más bien al contrario. Por eso requiere control, interno o externo. Y si no se le controla, el colectivo de arriesga a ser estupidizado, dominado y … a perder, en definitiva, el control de su destino. Esto, que suena un poco petulante… es fundamental. Muchas sociedades han renunciado a ese control. Han reducido su sociedad a unas tribus, a unos pequeños colectivos que todo lo que quieren es que les dejen en paz con sus pequeñas cosas. No buscan crecer, progresar, influir. Quizá sea una buerna estrategia de supervivencia… pero lo dudo, especialmente cuando contemplamos esos colectivos que decidieron (o no pudieron) montar un estado. Judíos, kurdos… por nombrar alguno conocido en Occidente, pero a saber cuántos más habrán por ahí que no tienen voz o que sencillamente se han extinguido como colectivo, fundiéndose con una sociedad más dominante. Y tampoco hay nada malo en ello… recordemos todos esos nombres mencionados por los cronistas antiguos, que hoy no significan nada. Eran tribus, que probablemente no se diferenciaban significativamente entre sí en términos genéticos o de costumbres… Y la única razón por la que existían era porque hasta ese momento la humanidad no había sido capaz de desarrollar formas de organización superiores.
Un aspecto que quería mencionar, y que creo que ya he mencionado en escritos pasados, y ya volviendo al presente, es que uno se pregunta, viendo las cosas que están pasando… cuál es la capacidad real de nuestros políticos. Ya en vivo son bastante decepcionantes. No parecen ni los más inteligentes, ni los más formados, ni los más carismáticos, ni los más informados. Entonces… ¿por qué son los líderes? ¿Realmente deciden ellos sobre las cosas fundamentales de la res pública? ¿Deciden ellos la agenda política? ¿O… como sospecho, su aparente estupidez responde a que efectivamente, son estúpidos, y el poder no está en sus manos más que de cara a la galería? ¿es posible que exista un poder oculto que es el que maneja los hilos? La verdad, no me gustan las teorías de la conspiración… porque por un lado implican un grado de inteligencia que no he visto en casi ninguna parte (más que en el sentido común de la gente corriente, pero esos carecen de la maldad necesaria para mover los hilos en la sombra, haciendo que otros más idiotas sean los que parece que tomen las decisiones). Pero efectivamente, muchas veces las decisiones son realmente estúpidas… así que quizá esos que están en el poder oculto no son tan inteligentes, o bien sólo se preocupan de las decisiones realmente importantes (como la regulación de la banca, de los organismos tipo FMI, bancos centrales o jefes de gabinete de los mandatarios mundiales).
A saber. Si, efectivamente, ese poder existe… ¿es abierto o totalmente cerrado? ¿lo conforman unos individuos que se autoperpetúan, como las familias oligárquicas omnipresentes en todas las sociedades organizadas… o bien es una sociedad abierta, que selecciona a sus miembros y los va educando y conformando para las tareas del poder en la sombra? Si es el caso, es un trabajo apasionante… hacer pareciendo que no haces… conseguir influir en decisiones sin levantar sospechas de que eres tú quien realmente toma la decisión… o bien quien consiga que sea esa la decisión tomada. Y quizá no siempre salga bien. Después de todo, no puede ser público… ni siquiera un secreto a voces. Me parece, sin embargo, que habría demasiadas cosas por controlar… pero, si lo piensas… casi ningún periódico hace investigación… con lo que su única fuente son las agencias de noticias… y de esas hay sólo una docena de significación. Por tanto, lo que no digan esas… no pasa, a efectos de los medios de comunicación, lo que significa que a efectos de las masas. En los gobiernos, como he mencionado… ¿quién hace las agendas? Temas estratégicos como la elección de los socios de preferencia… ¿Argelia o Marruecos? ¿o ambos? Ni siquiera tengo muy claro qué tantas implicaciones tiene una u otra decisión en aspectos como el comercio… que es el mayor beneficio de las relaciones entre países (el acceso a los recursos, mercados y contratos en el otro país… o bien su apoyo para otras cuestiones).
Supongo que ya me he extendido bastante por hoy como para iniciar alguna reflexión.
Una recopilación de pensamientos en momentos determinados. Reflexiones personales sobre los temas más diversos, que creo pueden ser compartidas y comentadas. Si te hacen pensar un poco, han cumplido la función.
viernes, 28 de octubre de 2011
Del poder (I)
Creo que ya lo he mencionado anteriormente… pero cuando uno ve la tipología de personas que están en el poder… donde algunos sí parecen enterarse de lo que tienen entre manos, pero otros resultan de lo más demagógicos en todas sus expresiones y en sus acciones… y no parece haber controles o límites, duda sobre si hay una lógica detrás de quién detenda el poder o si es aleatorio. Sencillamente, se encuentra uno a la ralea más variada en los puestos de mayor poder de todos los países, pero en general no es una ralea respetable. Son gente capaz… porque han sido capaces de llegar al poder y mantenerlo (por los medios que sea, que no necesariamente por su capacidad como gestores o su inventiva)… y muchas veces se les ve muy resueltos en su agarre al poder… puesto que no hay manera de que dimitan cuando se les pilla con las manos en la masa. O de que caigan. Y eso supongo que es una aptitud. Supongo, aunque no debería ser la fundamental… en la cosa pública, al menos.
Filosofemos un poco. El poder lo definiría como la acumulación de, precisamente, poder, para hacer lo que sea. Cuanto más poder, más cosas se pueden hacer. Hay diferentes tipos de poder, pero suelen implicar un dominio sobre los recursos y las personas (para el caso en que estoy pensando, que es fundamentalmente el poder político-económico).
¿He hablado de objetivo del poder? No… y es que el poder no tiene un objetivo definido. Una vez que tienes el poder, según cómo esté montado, puedes cambiar o pervertir el objetivo por el que te fue otorgado… si no hay un nivel de control suficiente. Pero… ¿quién controla al poder? En política se pensó en la división de los poderes, como forma de evitar los abusos de poder. Porque… ¿cuál es el objetivo del poder político? Supuestamente, en el mundo ideal, el poder político es el poder de un grupo de personas (decenas o millones), puesto en manos de unos pocos individuos, que velan por el bienestar de todo el colectivo. Eso implica el control de los recursos, de las normas de comportamiento del colectivo, de las formas de relación con otros colectivos… es decir, el control fiscal y económico, control legislativo y asuntos exteriores… y para que sea control de verdad, tiene que ir unido a una cierta capacidad coercitiva (policía, ejército). O sea… mucho poder para… un objetivo tan indefinido como el “bienestar”.
Si profundizamos en un ejemplo país, que es el que tengo principalmente en mente… sabemos que una parte de los recursos ya están asignados (Educación, Sanidad, Ejército, Administraciones, etc, etc…) y por tanto los gobiernos de turno no tienen tanta capacidad de modificar aleatoriamente esas asignaciones… por lo que no tienen un poder total como pudiera tener un gobierno autocrático tipo Corea del Norte, que se permite destinar tantos recursos de un pais tan pequeño económicamente al desarrollo de armas nucleares. Luego existe también la capacidad de manipular a la gente, de conformar un tipo de sociedad, de fomentar un tipo de valores, de costumbres, de cultura… Indudablemente no es tanto su papel, pero puesto que el poder político es el mayor representante de la colectividad… les parece de lo más normal inmiscuirse en esas áreas. Hay una diferencia conceptual entre un poder mínimo, donde básicamente el Estado es un ente administrativo… y un poder extenso, donde existe el deseo de manipulación y dominio antes mencionado. En España se optó, sin saber mucho qué era, por un modelo de Estado del Bienestar, copia de los modelos democráticos occidentales… lo que implica un poder relativamente limitado aunque una voluntad de influencia de la cosa pública… más allá de la mera gestión de recursos. Esto no sólo en Democracia. Ya con Franco había una organización social con fuerte presencia del Estado (Seguridad Social, normas de comportamiento, etc). Y antes, con los alborotos pre-guerra civil, más aún, aunque fue una etapa de cambios forzados.
En el control de recursos, sea amplio o limitado, todo poder parece tener algo inherente a su existencia, y es la asignación de recursos a la autoperpetuación. Casi como un ente vivo, el poder busca perpetuarse, ampliarse… y puesto que tiene la capacidad… lo hará siempre que se le deje. Siempre que haya poder debe haber controles del mismo ajenos a él. En democracia, el sistema de elecciones, de forma que la gestión sea sancionada, en positivo o en negativo, por parte de la mayoría de los ciudadanos. O el sistema legal para evitar la arbitrariedad en el uso del poder y los recursos. Pero si los electores son tienen medios de saber qué tan bien se gestionan los recursos… ¿será su decisión racional o apropiada? Es bien sabido que ante la opción del cambio, muchas sociedades han escogido el aborregamiento, el “malo conocido vs el bueno por conocer”… así que muchas sociedades no parecen estar preparadas para la democracia. Se requiere un cierto nivel educativo, una cierta variedad de poderes que puedan ofrecer resistencia a un poder central, libertad de prensa, y, desde luego, el Imperio de la Ley.
Continuo en otro post.
Filosofemos un poco. El poder lo definiría como la acumulación de, precisamente, poder, para hacer lo que sea. Cuanto más poder, más cosas se pueden hacer. Hay diferentes tipos de poder, pero suelen implicar un dominio sobre los recursos y las personas (para el caso en que estoy pensando, que es fundamentalmente el poder político-económico).
¿He hablado de objetivo del poder? No… y es que el poder no tiene un objetivo definido. Una vez que tienes el poder, según cómo esté montado, puedes cambiar o pervertir el objetivo por el que te fue otorgado… si no hay un nivel de control suficiente. Pero… ¿quién controla al poder? En política se pensó en la división de los poderes, como forma de evitar los abusos de poder. Porque… ¿cuál es el objetivo del poder político? Supuestamente, en el mundo ideal, el poder político es el poder de un grupo de personas (decenas o millones), puesto en manos de unos pocos individuos, que velan por el bienestar de todo el colectivo. Eso implica el control de los recursos, de las normas de comportamiento del colectivo, de las formas de relación con otros colectivos… es decir, el control fiscal y económico, control legislativo y asuntos exteriores… y para que sea control de verdad, tiene que ir unido a una cierta capacidad coercitiva (policía, ejército). O sea… mucho poder para… un objetivo tan indefinido como el “bienestar”.
Si profundizamos en un ejemplo país, que es el que tengo principalmente en mente… sabemos que una parte de los recursos ya están asignados (Educación, Sanidad, Ejército, Administraciones, etc, etc…) y por tanto los gobiernos de turno no tienen tanta capacidad de modificar aleatoriamente esas asignaciones… por lo que no tienen un poder total como pudiera tener un gobierno autocrático tipo Corea del Norte, que se permite destinar tantos recursos de un pais tan pequeño económicamente al desarrollo de armas nucleares. Luego existe también la capacidad de manipular a la gente, de conformar un tipo de sociedad, de fomentar un tipo de valores, de costumbres, de cultura… Indudablemente no es tanto su papel, pero puesto que el poder político es el mayor representante de la colectividad… les parece de lo más normal inmiscuirse en esas áreas. Hay una diferencia conceptual entre un poder mínimo, donde básicamente el Estado es un ente administrativo… y un poder extenso, donde existe el deseo de manipulación y dominio antes mencionado. En España se optó, sin saber mucho qué era, por un modelo de Estado del Bienestar, copia de los modelos democráticos occidentales… lo que implica un poder relativamente limitado aunque una voluntad de influencia de la cosa pública… más allá de la mera gestión de recursos. Esto no sólo en Democracia. Ya con Franco había una organización social con fuerte presencia del Estado (Seguridad Social, normas de comportamiento, etc). Y antes, con los alborotos pre-guerra civil, más aún, aunque fue una etapa de cambios forzados.
En el control de recursos, sea amplio o limitado, todo poder parece tener algo inherente a su existencia, y es la asignación de recursos a la autoperpetuación. Casi como un ente vivo, el poder busca perpetuarse, ampliarse… y puesto que tiene la capacidad… lo hará siempre que se le deje. Siempre que haya poder debe haber controles del mismo ajenos a él. En democracia, el sistema de elecciones, de forma que la gestión sea sancionada, en positivo o en negativo, por parte de la mayoría de los ciudadanos. O el sistema legal para evitar la arbitrariedad en el uso del poder y los recursos. Pero si los electores son tienen medios de saber qué tan bien se gestionan los recursos… ¿será su decisión racional o apropiada? Es bien sabido que ante la opción del cambio, muchas sociedades han escogido el aborregamiento, el “malo conocido vs el bueno por conocer”… así que muchas sociedades no parecen estar preparadas para la democracia. Se requiere un cierto nivel educativo, una cierta variedad de poderes que puedan ofrecer resistencia a un poder central, libertad de prensa, y, desde luego, el Imperio de la Ley.
Continuo en otro post.
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