lunes, 27 de enero de 2020

Qué poco cambian las cosas

Es divertido comprobar como, después de más de 1 año sin escribir nada, vuelve uno y se encuentra un panorama muy similar, habiendo cambiado las cosas enormemente, en el aspecto político al menos.

Hemos tenido un referendum ilegal, unas manifestaciones a lo loco en Cataluña, una declaración de independencia, unos presidenciables y consellers huídos y otros encarcelados, una moción de censura en el gobierno central y ahora, sorpresivamente, gobierna en minoría el segundo partido más votado, el PSOE, con un presidente que no es diputado. Además, ahora pretende hacer un plan de gobierno ignorando completamente tanto su situación de apoyos (por la izquierda, Podemos y demás confederaciones más o menos radicales y anti-sistema, y por la periferia, PdCat, ERC, PNV y Bildu y no sé si algún otro partido radical) y dependencias como la más que discutible legitimidad. Pero en este país basta con poner la cara apropiada (dura, siempre muy dura) y tener los apoyos convenientes en los medios, que saben muy bien mirar hacia otro lado cuando aparece una nueva cara a la que agradar.

El nuevo Presidente ha aumentado el gasto en 2.500 Mill en menos de 2 semanas. No se sabe si para los presupuestos de este año o del siguiente, porque entre las decisiones y el gasto efectivo parece que hay un tiempo de nadie que permite que nada encaje y todo cuadre, o descuadre, pero ya habiéndose apuntado el titular de turno. Y, obviamente, nadie, absolutamente nadie, explicando la situación. De eso, responsables tanto los políticos, como los funcionarios, como los medios.

Pero como todo esto ya lo conocemos... y parece que el objetivo es mantener a los ciudadanos entretenidos y despistados, pero sobretodo desinformados, pues todos (salvo los ciudadanos), tan contentos.

Este párrafo lo escribo más de 1 año después... y apenas se ha notado la diferencia, salvo que tenemos el primer gobierno de coalición de la época democrática, que no es pequeño logro. Veremos lo que dura, que quizá más de lo que nos podríamos esperar dado el talante del presidente y de los involucrados y la mucha fe que hay en él, tanto dentro como fuera de pais, dado el programa que nos han colocado y que poco se parece a ninguno de los presentados en las elecciones. Pero oye... veamos, que para eso están los mecanismos de negociación y poder y control. Je! o no... pero veamos.