domingo, 31 de agosto de 2025

Transcendencia

 

Si tuviésemos que elegir algo que dejar para la posteridad como civilización, ¿que sería?

¿Que hace de los humanos unas criaturas interesantes para la posteridad? 

Si nosotros fuésemos los aliens, y es muy probable que, si conseguimos alguna vez salir de nuestro sistema y explorar otros mundos, nos encontremos con civilizaciones extintas. ¿Qué querremos aprender de sus restos? 

Las historias de poder, de aprendizaje, ¿de evolución...? las soluciones que encontraron a problemas de gran impacto, como la supervivencia en entornos nuevos y difíciles, los viajes interestelares, el conocimiento sobre ciencias, medicina o cualquier otra área... o bien su postura respecto a la existencia. ¿Qué seria, realmente, aquello por lo que merecería la pena arriesgar? Y por lo mismo... ¿qué querríamos dejar a quien pudiera encontrarnos en un futuro en el que ya no estemos aquí?

El caso es que si estudiamos la historia... todo el presente parece irrelevante. Toda la aventura de vivir resulta limitada en el tiempo y limitada en su presencia para nuestro propio presente. Resulta que la genética es lo único importante, la transmisión de la vida, la continuación. Todo lo demás, absolutamente todo, es secundario. No digo que no sea importante, digo que pasa a un segundo plano. Todos los errores... se pueden corregir con tiempo y una nueva oportunidad, pero para ello debe haber vida. Claro que todos los esfuerzos de prolongar, asegurar y hacer prosperar esa vida van en la vía apropiada, pero tantas y tantas cosas parecen solo rellenos. Incluso las cosas importantes en nuestro turno vital, la familia, los logros, el bienestar... pasan a ser secundarios. Lo único que importa es sobrevivir... y asegurar la continuación.

Por eso cuando hablamos de trascendencia... se trata básicamente de eliminar, de simplificar... de quedarse con la esencia. Y cuál es esa esencia. Para los que creen en un sistema cósmico de almas, en el mas allá, supongo que es una manera de perpetuarse, pero creo que incluso eso puede tener un final, aunque sea cósmico. No creo que el universo tenga tanta conciencia de sí mismo... y hasta casi lo prefiero. No me gustaría estar en un escenario, el universo, que fuese también actor. Ya bastante sufrimiento es el sometimiento a las Leyes de la Naturaleza y a nuestra propia ignorancia. 

Así... ¿que decidimos dejar para después? ¿Una arquitectura impresionante? Eso claramente esta fuera de orden ya. No parece que nuestras construcciones vayan a durar más que las romanas o las egipcias, e incluso parece que duraran menos una vez no estemos. 

Entonces, un compendio de conocimiento accesible de manera simplificada, como un super ordenador o una superconciencia con todo el conocimiento relevante... pero, ¿accesible a quien sea? ¿Sin control?

O... ¿un recordatorio sobre los peligros de la existencia? ¿Una serie de mensajes? Y dejarlos así, sin más, ¿como si fuese una historia de ciencia ficción?

Incluso eso resulta, en perspectiva, un tanto banal. Desde luego... hoy en día... si tuviésemos que guardar algo para un reinicio de la Humanidad... seria conocimiento. Ni palacios, ni instrumentos... sino solo conocimiento. Quizá alguna herramienta para acceder al mismo, pero el control del acceso al conocimiento siempre se nos escaparía... porque no podríamos interactuar con el receptor de ese conocimiento. O quizá si, ahora que tenemos la Inteligencia Artificial tan de moda.

Si mañana se acaba el mundo... y tuviese la oportunidad de dejar algo sobre nuestra existencia... creo que sería, simplemente, un huevo. Una existencia en potencia.



jueves, 28 de mayo de 2020

De los líderes

Hace unos años que el concepto de "líderazgo" está muy en boga en los ambientes académicos y profesionales del mundillo de los negocios. Y de otros tantos. La capacidad de liderazgo es algo que, parece, falta en los profesionales de la empresa.

Se dice que un líder nace. Se decía... al menos. Al parecer ahora las habilidades de liderazgo se pueden aprender y entrenar, como cualquier otra habilidad necesaria para tener éxito en los negocios, y bueno, en las empresas. En realidad, en cualquier disciplina que requiera de un grupo de trabajo se puede decir que puede apreciar la tarea de un líder.

Pero según nos cuentan, los líderes escasean. Y además, existe una componente muy funcional en ese deseo de "crear" líderes. Sin duda, un buen líder tiene dos elementos... los innatos... y los aprendidos. Hay personas que llevan en la sangre lo de motivar a los demás, lo de llevarlos hacia metas comunes, lo de tomar responsabilidad, y hacerlo correctamente. Y hay gente que lo aprende, obligado o por interés. ¿De verdad? Bueno, eso nos cuentan, y probablemente, como todo, a base de tesón y conocimiento, se puede "hacer" un buen líder.

¿Se puede? Supongo que con una buena materia prima, sí... pero yo no creo que baste con querer para conseguirlo. En mi opinión, esta moda que lleva unos años entre nosotros por la que nuestra forma de ser está en nuestras manos... por la que podemos convertirnos en lo que queramos (no sólo conseguir retos, sino ser una proposición) tiene elementos nocivos. Está muy bien para estimular al talento, para romper las barreras que nos imponemos nosotros mismos y la sociedad, pero... ¿no es un contrasentido? ¿no atenta contra felicidad el pedir a todos los miembros que intenten ser "líderes", a sabiendas que no todos pueden serlo? ¿no va a generar frustración y rabia? Aquellos que tienen voluntad, no importa los talentos con los que hayan nacido, sin duda pueden conseguir lo que se propongan... pero esa voluntad tiene que compensar la carencia de recursos, de inteligencia, de músculo... de instinto. Y, lo siento, pero individuos con una tan fuerte voluntad escasean, y con la cantidad de estímulos que recibimos hoy en día, es más fácil acomodarse que escoger un único reto y dedicarse en cuerpo y alma al mismo. De ahí que aquellos que se superan, constantemente, puedan ser, en muchos casos... auténticos obsesos. Obsesos con el éxito, obsesos con su forma física, con sus deseos.

Está bien... se supone. Pero... ¿no tiene cierto peligro? Darles a seres obsesivos la capacidad (la formación, la experiencia) de conseguir aquello que les obsesiona... ¿no es un riesgo para los demás?

En toda la parafernalia formativa de los "líderes" echo en falta, por encima de todo, el insistir en la integridad del líder. No porque sea imprescindible... hay diferentes tipos de liderazgo, pero un liderazgo no íntegro no puede ser bueno para los demás.

Después de todo... un líder no es más que quien lidera, desde delante o desde detrás. No está escrito que tenga razón o que sea íntegro, sencillamente que es capaz de movilizar al grupo o sociedad que lidera hacia un objetivo. Un buen líder debería escoger buenos objetivos, pero esa cualidad no suele aparecer en los papers. Y los "buenos" objetivos se supone que son los que son beneficiosos para la mayoría, los que responden a unos valores compartidos... Y hay que tener criterio para discernirlos. Mucho criterio. Y de eso no se habla tanto en los papers de liderazgo. Más bien de las formas que del fondo.







Del criterio en un momento de caos


Se dice que con tanta gente, es importante generar cosas nuevas para mantenernos a todos en movimiento, siempre aprendiendo, siempre avanzando... amunt, amunt, i foraaaaa!... como decía un personaje de unos dibujos animados japoneses que se veían en tv3 en la época "suave" de los 80 y 90 del siglo pasado. Aunque el "fora" (fuera) se refería probablemente a "fuera de aqui", que es de donde se iba el personaje, volando, cuando decia esa frase, quizá haciendo una juego de palabras con "vola"... pero a alguien acertadamente le pareció mejor eso, fuera. Pues fuera es donde nos podemos encontrar si no manejamos bien el juego del cambio.

No quiero parecer un reaccionario, tan denostados los conservadores... pero el cambio por el cambio nunca me ha parecido atractivo, en ningún caso. Al menos no hasta conocer el sistema, entender sus bonanzas y maldades, sus sustentos y sus fines, y su aportación neta... y entonces podemos hablar de cambiar, partes o todo, pero ya sabiendo dónde estamos y por qué estamos ahí... y sólo faltando añadir el dónde queremos ir y el cómo. No cambiar por cambiar.

Pero en este siglo en el que todo el mundo tiene voz, y en que a todos parece convenir lo de que todas las opiniones cuentan... aunque al final lo que cuenta son las más voceadas por los medios más afines... parece ser. En este siglo, digo, ese "cambio" parece ser "ruido". Hablamos de cambiar de P a Q cuando todavía no tenemos hecha la transferencia de A a B. Que sí, que lo de ser visionarios está muy bien. Que además mola mucho ser el primer explorador del último rincón de la Tierra, pero esa dependencia de los demás y de nuestros anhelos está siendo bastante perniciosa, socialmente hablando. Y digo socialmente porque cada día la sociedad es más tonta, o más estúpida, mejor dicho... pese a tener más medios que nunca para conseguir, prácticamente todo lo que se proponga. Lo malo es que se propone cosas peores que las que se proponía tiempo ha... y se enreda en tonterías mayores de las que solía hacerlo... poniendo en riesgo un edificio más grande (y difícil de reconstruir) que el mejor de sus sueños.

Y en todo este barullo que supone enterarse de adónde no va el mundo, porque no va a ninguna parte segura, según todos los medios, los expertos y sobretodo, gracias a nuestros políticos, educadores y pensadores. Digo que en ese embrollo todo me parece "ruido". Ruido porque noto las vibraciones, acosándome, obligándome a moverme, a consumir, a trabajar, a asumir responsabilidades, a sacrificios, a recompensas... a todo un sistema que se supone que me ha de hacer feliz, pero en el que no he participado más que como seguidor. El "orden" tradicional, el que dicta la vida de las personas desde un punto de vista básico, antiguo... y que va reduciendo su vida con el paso de los siglos.. se está haciendo joven, y tonto. Con los egipcios el progreso era la continuidad. Estar como tus ancestros (que parece que estaban muy bien) era el mayor logro. Luego, con el progreso y la presión por conseguirlo... íbamos a mejor cada generación... y ahora parece que eso se acabó, y que de hombres libres pasaremos a consumistas atontados. Nuestra función, la del ser humano, irá perdiendo relevancia en una sociedad altamente tecnificada y altamente controlada. Total, que parece que hayamos pasado la cúspide y ahora estamos en decadencia, aunque obviamente aún no lo sabemos, porque seguirmos progresando, desarrollando las máquinas, la AI, tecnología, etc... al mismo tiempo que vamos perdiendo peso en la sociedad, que somos más de los que "necesitamos", que estamos más perdidos que nunca y, en palabras sacadas de contexto pero aplicables también, estamos más "alienados" que nunca.

Gracias a que nuestros líderes no han imaginado un futuro mejor. Los demás son sólo ejecutores o tontos convenientes, así que no podemos responsabilizarlos completamente... como no se responsabiliza al soldado raso por el resultado de una guerra, que no ha iniciado, de la que no se beneficia directamente, en la que pone el mayor esfuerzo y corre el mayor riesgo. Pues eso...dejemos al tonto conveniente fuera.

En este contexto embarullado, en que vamos perdiendo referencias, orden, y al mismo tiempo vamos acelerando hacia un destino poco alentador, hecho en falta, en los discursos de los innovadores que ofrecen mucho ruido y pocas nueces, una palabra: CRITERIO.

El criterio es aquello que te permite discernir lo fundamental de lo superfluo. Que te permite tomar las decisiones correctas, en el momento oportuno, para conseguir lo que quieres. Que te permite decidir bien lo que quieres. Que te asienta en el presente y te proyecto al futuro. Un futuro definitivamente mejor.

Uno puede ser poderoso, inteligentísimo, tener unos people skills que le permitan movilizar masas ingentes de personas, vivir larguísimo tiempo, disfrutar o hacer disfrutar a generaciones enteras, ser famoso, tener de todo, conseguir de todo... pero si no se tiene criterio ¿de qué sirve?

El criterio te permite medir y entender quién eres, cómo eres, de dónde vienes y adónde vas. Un buen criterio hace una buena persona. Con sus limitaciones, siempre, pero es persona.

Habrá gente que diga que el criterio no es más que la medida de uno mismo. Yo digo que educar el criterio es fundamental para la supervivencia de la especie. ¿Estamos donde queríamos estar? ¿Dónde queremos estar en unas décadas? ¿En base a qué decidimos? Si cada uno de nosotros no somos capaces de determinar en la justa medida quiénes somos y qué queremos... ¿cómo saber dónde vamos? Podemos movernos... sí... podemos probar muchas cosas... podemos hacer cosas estupendas... pero sin un criterio que las ordene, que les dé sentido y valor... ¿de qué sirven? Son sólo experiencias, que una vez satisfechas pasan al olvido y son rápidamente sustituidas por nuevos anhelos, igualmente inútiles o aleatorios.

Se podría identificar también el criterio por sentido común, pero es que seguimos asumiéndolo en lugar de educándolo. Nos sumergimos en el ruido social, a codazos por controlar a los demás sin que nos controlen, en una piscina llena, donde no nadar es ahogarse, no luchar por el aire es irse para abajo, pero no podemos ver dónde estamos, ni mucho menos decidir adónde vamos. Seguimos creando anhelos, nuevas herramientas, nuevas cosas... pero lo básico, lo esencial, aquello que sustentaba todo lo que éramos... nos lo vamos comiendo poco a poco.

Me imagino que este discurso lo podría tener un egipcio de hace 4000 años, viendo cómo nuevas naciones surgían en el mundo, nuevos imperios deseosos de apropiarse del pasado, que no entendían, y cambiar el futuro, que menos. Y lo hicieron, destruyendo el pasado y dando pie a cosas increíbles. Pero el criterio para discernir lo que está bien y lo que no... y cuándo... probablemente no sea único, y yo desde luego no siento que lo tenga para juzgar aquel pasado. Lo que me parece claro es que nuestros líderes, presentes y futuribles, tienen menos criterio que los anteriores. Y eso es inquietante.




lunes, 27 de enero de 2020

Qué poco cambian las cosas

Es divertido comprobar como, después de más de 1 año sin escribir nada, vuelve uno y se encuentra un panorama muy similar, habiendo cambiado las cosas enormemente, en el aspecto político al menos.

Hemos tenido un referendum ilegal, unas manifestaciones a lo loco en Cataluña, una declaración de independencia, unos presidenciables y consellers huídos y otros encarcelados, una moción de censura en el gobierno central y ahora, sorpresivamente, gobierna en minoría el segundo partido más votado, el PSOE, con un presidente que no es diputado. Además, ahora pretende hacer un plan de gobierno ignorando completamente tanto su situación de apoyos (por la izquierda, Podemos y demás confederaciones más o menos radicales y anti-sistema, y por la periferia, PdCat, ERC, PNV y Bildu y no sé si algún otro partido radical) y dependencias como la más que discutible legitimidad. Pero en este país basta con poner la cara apropiada (dura, siempre muy dura) y tener los apoyos convenientes en los medios, que saben muy bien mirar hacia otro lado cuando aparece una nueva cara a la que agradar.

El nuevo Presidente ha aumentado el gasto en 2.500 Mill en menos de 2 semanas. No se sabe si para los presupuestos de este año o del siguiente, porque entre las decisiones y el gasto efectivo parece que hay un tiempo de nadie que permite que nada encaje y todo cuadre, o descuadre, pero ya habiéndose apuntado el titular de turno. Y, obviamente, nadie, absolutamente nadie, explicando la situación. De eso, responsables tanto los políticos, como los funcionarios, como los medios.

Pero como todo esto ya lo conocemos... y parece que el objetivo es mantener a los ciudadanos entretenidos y despistados, pero sobretodo desinformados, pues todos (salvo los ciudadanos), tan contentos.

Este párrafo lo escribo más de 1 año después... y apenas se ha notado la diferencia, salvo que tenemos el primer gobierno de coalición de la época democrática, que no es pequeño logro. Veremos lo que dura, que quizá más de lo que nos podríamos esperar dado el talante del presidente y de los involucrados y la mucha fe que hay en él, tanto dentro como fuera de pais, dado el programa que nos han colocado y que poco se parece a ninguno de los presentados en las elecciones. Pero oye... veamos, que para eso están los mecanismos de negociación y poder y control. Je! o no... pero veamos.



jueves, 16 de marzo de 2017

Desazón política

He de reconocer que la etapa política que estamos viviendo prometía ser mucho más interesante de lo que me está pareciendo. No sé si es culpa de los medios, que no transmiten lo que pasa y lo que puede pasar con la suficiente perspectiva, de los políticos, que no estarían a la altura, o mía, que no le pongo el suficiente interés para enterarme de lo que realmente está pasando.

Pero de momento, los hechos dicen que nos hemos pasado 12 meses sin gobierno formado, algo bastante inaudito y también bastante irresponsable por parte de los grupos políticos involucrados. Ahora hay de nuevo un temita, con el Presidente de Murcia... y la actitud del PP en este caso me parece lamentable. Si el candidato en cuestión está imputado, y dijo que dimitiría si se le imputaba, pues sea, y basta. Y si no quiere, pues se le echa porque es un mentiroso. Y el PP no tenía más que poner a otro candidato... pero no, aquí, con la historia que tenemos, toca hacer de tripas corazón y soportar la tormenta por mucho que destroce nuestra credibilidad o nuestro patrimonio. Y sobretodo, si hay razones para ello, nada de explicarlas. Que me voten y me aguanten por mi cara bonita... nada de dar explicaciones de nada.

Conclusión... no me parece gente preparada para desempeñar su labor de representación y gobierno en un régimen parlamentario como el que tenemos.

Y falta ver qué pasa con el PSOE, que también pinta que va a ofrecernos un "más de lo mismo", que es "no es no"... o vete a saber qué. La opción "razonable" frente a estas posturas, si yo fuese un ciudadano medio que representase a todos, sería votar a aquel que pone más empeño en conciliar posturas, que es lo que parece que estamos (están) obligados a hacer dadas las matemáticas parlamentarias. Pero no... parece que sea un combate en que queramos que pesen más las posturas, las noticias sesgadas, las opiniones y los egos, que los hechos y el proyecto. Y por supuesto... quien más tiene que perder es el País. Con mayúsculas.

Viendo los manejos políticos en otras esferas mundiales (Francia, Holanda, USA... UK...Italia...) uno encuentra posiciones similares y posiciones mucho más constructivas. Desde luego es una época interesante, de cambios, para todos ellos... pero creo que unos las afrontan con las ideas más claras, pensando no sólo en ganar, sino en que el pais gane. Y otros sencillamente no tienen horizonte más allá de las próximas elecciones.

Echo en falta a los hombres razonables, sapientísimos, discretos y clarividentes... esos que se veían en otros tiempos ejerciendo de maestros o catedráticos, jefes de empresa, jueces o políticos... gente a quien siempre se podía acudir y que exponían su visión y su postura desde una posición lo más neutral y razonable posible. Quizá era sólo una imagen, pero de los jóvenes creo que no tengo mucho que aprender y mucho que evitar. Digo de estos jóvenes "poderosos" con muchas ínfulas y pocas luces.

Como siempre.... veremos.

viernes, 3 de febrero de 2017

De Trump (I... que sospecho que habrá varios... quizá muchos).

Creo que nunca había visto tantas noticias generadas por un candidato y posteriormente presidente... más inclinadas hacia la crítica y la perplejidad, pero dados los hechos... cabe preguntarse si Trump ha llegado a Presidente a pesar de los periodistas o gracias a ellos.

Uno quiere creerlo porque no puede imaginarse que un individuo tan alejado de lo normal y racional, tan claramente independiente (en sus opiniones, en sus negocios y en su vida privada) y tan altanero y ególatra, pueda atraer tantos apoyos a su alrededor. ¿Será porque la prensa le ha dado demasiado bombo? ¿Será porque no han sabido encontrar a ningún oponente mejor?

A mí personalmente no me afecta demasiado Trump, como no me afectó demasiado Bush. No soy ciudadano americano y no puedo más que opinar. Y las acciones del Presidente de los Estados Unidos me afectan sólo parcialmente. Otros países del mundo no podrán decir lo mismo, aunque también cabe preguntarse si fueron dejados en sus funciones de asegurar una buena relación con la primera potencia mundial. Sin embargo, tan interesante como el personaje, es la reacción tanto de su país como de la oposición. Nadie quería creer en él, y sin embargo, ha ganado, pese a todo. ¿Qué lecciones se pueden sacar de ello? ¿Quizá que no basta con aletargar al votante y ofrecerle sólo soluciones enlatadas y "más de lo mismo"? ¿Que no basta con machacar los mensajes vía prensa y demás medios de comunicación para orientar el voto de la población? Parece claro que no, que no bastaba. Y este señor viene como llegó Zapatero en España... casi sorpresivamente. Y todos perplejos porque dice lo que parecen sandeces y... peor, las pone en práctica. ¿Adónde nos llevarán? No lo sabemos, pero ZP ganó unas segundas elecciones y luego vino un desastre económico y social, y probablemente no siente el menor atisbo de culpa y él considerará que su periplo fue de los más exitosos de la historia de España, pese a que media España lo aborrezca y buena parte de la deblace de votos de su partido, casi siete años después de su marcha, aún se deba a su legado.

El caso es que igual que Trump tiene muchos y muy vociferantes detractores, tiene muchos que le apoyan. Ya veremos si le apoyan después, pero primero habría que entender por qué le apoyan... cosa que creo que la prensa y la oposición no han atisbado a comprender, y tengo mis dudas respecto a si están haciendo un análisis concienzudo de su fracaso... y del éxito de este "outsider". Desde luego, vistos los primeros días de su mandato, este señor va a hacer historia en muchas áreas y va a poner al país patas arriba. Habrá un antes y un después de Trump... y luego o habrá que pasar tiempo arreglando el desaguisado o ya nada volverá a ser como antes de él. Me llama mucho la atención que algo que costó tantos años de negociación por parte de los demócratas, como es el Obamacare y otras acciones del anterior presidente, se puedan liquidar de un plumazo, por orden ejecutiva, por un presidente que, después de todo, ha ganado con menos número de votos que su oponente. ¿Realmente este señor va a tener tanta manga ancha con unos apoyos tan escasos? De acuerdo que su partido tiene la mayoría en las dos cámaras, pero yo no había visto antes a los líderes del partido oponerse de forma tan pública al presidente. Una cosa son los 100 días de gracia que se concede a todo presidente y otra cosa que se le deje hacer todo lo que quiera. De hecho... me sigue recordando a ZP en cuanto a la iniciativa. Mantiene la iniciativa y antes de que se seque la tinta de los críticos a su primera decisión ya ha lanzado una segunda y una tercera, todas ellas de enorme calado, y ninguna exenta de polémica... aunque no dejan de ser cumplimientos de sus promesas electorales. Si alguien, o muchos, le votaron pensando que sólo bramaba para llegar al poder pero que luego se atemperaría, creo que se han equivocado. Como muchos que votaron a ZP... siempre salvando las distancias ideológicas.

La moderación que esperaba en Trump se ha truncado en perplejidad. No es que lamente los cambios que está haciendo, sino que me pregunto si responden a un plan, y efectivamente va a cambiar radicalmente su pais, y con él, el resto del planeta durante unos cuantos años, o si es la acción de un pistolero, alguien que es lo que aparentaba ser... y con ese perfil de yo-mi-me-conmigo, alguien podría involucrar a los Estados Unidos (por vía de su Presidente) en decisiones con mucha trascendencia.

Ha empezado como Bush, rehaciendo la postura de Estados Unidos respecto a una serie de temas. Una postura que no había sido tan radicalmente puesta en cuestión, y menos sin un debate nacional, en decenios.  Y al parecer no hay oposición. ¿Es que es listo o que tiene prisa? Sus decisiones sobre America First, los tratados de comercio, Medio ambiente, Inmigración y Mercado del trabajo me parecen un poco primarias... pero quizá es lo que necesite el país. Les recuerdo que aún estoy perplejo. Hay gente que dice que será malo para América, pero eso será a medio y largo plazo... a corto plazo va a haber réditos importantes para muchos grupos. Lo interesante también es que no necesita mucho para conseguir una serie de medallas. El desempleo sigue muy bajo en Estados Unidos, y reducir la afluencia migratoria va a favorecer un aumento de salarios. Pero si no es gracias a una mayor productividad, puede no ser algo positivo para las empresas, y habrá interés en importar productos de fuera, incluso aunque tengan aranceles. Ya veremos. Desde luego una negociación a dos bandas siempre favorece a la parte más fuerte, Estados Unidos... así que van a ser buenos años para los negociadores de los distintos países, al menos años interesantes, en que su buen o mal hacer van a determinar un buen o mal resultado para su país. Van a ser más trascendentes que hasta ahora.

A ver qué más nos trae Donald en las próximas semanas.




domingo, 22 de noviembre de 2015

De política y manipulación

Con los atentados de París, y por mi exposición a personas muy diversas, he encontrado, por un lado, la versión más o menos oficial del ataque terrorista, y de la postura que hay que poner, que es la de combatir violentamente la amenaza del ISIS, aquí y en sus feudos. Un poco la repetición de la reacción post 11-M.
Por otro lado, he visto mucha gente en las redes sociales relativizando el ataque. Es decir, pidiendo solidaridad no sólo con los franceses muertos sino con todos los muertos por el terrorismo mundial, y poco menos que tachando de hipócrita a toda la sociedad occidental por la manipulación que supone el lanzarse a atacar sólo ahora que hemos sido atacados nosotros (vamos a poner a la UE en el mismo saco, por una vez), y también ahora que la crisis migratoria empieza a tener visos de verdadero cambio demográfico, con fuertes efectos en todos los estamentos: económico, social, legal, moral, religioso, etc... por un puro efecto de desplazamiento de la población. Ni que fuera la primera vez en la historia.

Personalmente creo que esto tendría que haberse atajado mucho antes, y mucho más violentamente, pero también entiendo que a Occidente no le está permitido, por sus regímenes democráticos, organizar misiones militares que no tienen que ver ni con nuestros intereses ni con la paz mundial. Después de todo, la mitad de las armas del ISIS provienen de los arsenales iraquís financiados en su momento por Estados Unidos. Si es que ser grande y poderoso no te hace infalible.

Mi interés aquí está en fijarse cómo una movilización de la sociedad en pos de un objetivo aparentemente ajeno a ella (la estabilidad de Oriente Medio) implica la magnificación de ciertos hechos (los atentados de París) y la atenuación de ciertos otros (la guerra en Siria, por ejemplo, no tiene el nivel de cobertura de entendimiento que debería, para comprender las implicaciones de estar o no en el conflicto y de los beneficios y riesgos de una y otra opción). En otras palabras... si ISIS se hace con el control de Iraq y Siria, se convierte en una potencia militar en la región, más peligrosa de lo que fue en su momento Saddam. Convendría analizar en profundidad cómo una amenaza tal surge y llega a tener la entidad de "Estado" o al menos de organización con semejante nivel de poder. La derrota del ejército iraquí a manos de los, en su momento, rebeldes del ISIS no ha sido lo suficientemente explicada, ni sus consecuencias transmitidas a la opinión pública. En cambio, parece que en el mundo musulmán radical (digamos, el mundo radical entre las poblaciones motivadas por las consignas que mueven al ISIS), hay más información y más motivación, tanto es así que la gente está dispuesta a ir a la guerra a un país lejano... cuando hace dos días su mayor preocupación era su futuro profesional... que era poco prometedor. Total, que de nuevo es una cuestión de educación y comunicación. Probablemente se esté haciendo mucho en Siria, en Iraq o Afghanistán, en Turquía... para aleccionar sobre lo importante que es no radicalizarse... y sin embargo, parece que cada día haya más radicales, y muchos venidos de Occidente (el colmo)... pero los medios de aquí no parecen estar poniendo el foco en lo que se está haciendo... sino en lo que están haciendo los enemigos. No se está midiendo el conflicto, ni informando.

Tal parece que la sociedad occidental se mueve a base de impulsos emocionales creados por shocks... diríase que desde Pearl Harbour... pero si estudiamos los principios de todos los conflictos de las democracias (y no tan democracias), siempre hay detonantes: Pearl Harbour, el acorazado Potenkin, el incidente en la frontera con Polonia pre-invasión alemana, el 11-M... Y la verdad, es un poco patético. Porque deberíamos ser capaces de movilizar los conflictos (o las soluciones a los mismos) antes de que supusiesen un verdadero problema. Supongo que eso está mal visto, que suena a Realpolitik de salón, a manipulación por parte de las "potencias"... pero es que es así como se salvarían más vidas. Claro que, ¿desde cuándo las vidas salvadas cuentan en el haber de los políticos? Cosas como prepararse para la guerra (haciendo armas más efectivas que acorten los conflictos y que aseguren la victoria o deterren al enemigo) están mal vistas en tiempos de paz. Parece que nos hayan de coger con los calzones bajados para que estemos realmente motivados para atajar el problema (el problema es la seguridad mundial). Supongo que la humanidad aprende más lentamente... aunque no tengo claro si son nuestros políticos o nuestros ciudadanos los que no acaban de aprender. Por eso entiendo a los que se oponen a las movilizaciones emocionales... pero también creo que ellos no entienden que esa movilización, a estas alturas, es necesaria... y ellos se oponen tanto a la preventiva como a la emocional, con lo que efectivamente se ponen del lado enemigo, en términos de realpolitik. Es como si para ellos el origen del mal fuesen los gobiernos hipócritas occidentales, que alientan a organizaciones como el ISIS con su comportamiento imperialista. Si es que casi me río de usar sus mismas palabras. Y seguramente que en muchas cosas tengan razón, y Occidente es muchas cosas menos inocente. Pero culpable, en mi opinión, tampoco es. Así que acabará siendo una cuestión de unos contra otros... y que gane el mejor.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Un momento curioso, entre una madre y su hijo.


Hoy, en el camino a la piscina, me he cruzado con una madre y su hijo. Ambos poco agraciados y sin un aire particularmente sano, de ojos saltones ambos. Andaban como andan las parejas madre e hijo, ella intentando marcar un ritmo y él yendo a su propio ritmo, distraido. El caso es que a medida que me acercaba a ellos, él canturreaba mirando hacia arriba a su derecha, ajeno a su madre, algo así como "tengo la mejor mamá del mundo", pero sin ganas y sin mirar a nada en particular, mientras que ella, que sin duda lo oía, no reaccionaba en absoluto. A mí me ha arrancado una sonrisa el gesto tierno de su hijo, porque aunque lo cantaba, no parecía dirigirse a nadie en particular, ni siquiera a su madre, y esta no parecía estar siendo nada receptiva al gesto de su hijo. Tampoco parecía enfadada o preocupada o contenta... sencillamente, seguía su camino.

No sé si lo había escuchado muchas veces, o si el desinterés con el que el niño lo cantaba le quitaba impacto al mensaje, o si algún motivo oculto la hacía inmune al mismo... pero a mí me ha parecido lo más divertido del día.

Los atentados de París requieren una respuesta

En Europa hemos sufrido guerras constantes desde que tenemos historia, y probablemente desde mucho antes. Pero con las últimas parece que aprendimos la lección, y pese a convivir con la amenaza de la guerra fría, hemos creado instituciones y un ambiente de entendimiento y progreso que han permitido y un largo y próspero período de paz, al menos internamente, pero también en gran medida, Europa ha limitado sus conflictos con otros países (excepciones las de Suez, , Indochina, Malvinas, Yugoslavia o Iraq, pero la mayoría como consecuencia de ofensivas externas y no como parte evidente de la geopolítica europea).

Y eso ha propiciado una cierta aversión al conflicto. Y lo llamamos civilización. Pero siempre cuesta, cuando uno se centra en organizar su casa, pensar que los demás están haciendo lo mismo (aunque aparentemente lo hagan peor) parece lo más natural. Pero cuando lo que están pensando es en destruir ese orden y progreso que te has creado... hay que defenderlo... porque la razón no prevalece frente a la barbarie por la vía del ejemplo. Porque la barbarie es eso... precisamente, carencia de razón. Y a la barbarie se la combate con Educación, cuando es posible, pero también con la fuerza. No hacerlo, y no hacerlo a tiempo, puede suponer el triunfo de la barbarie. Los imperios, aunque los solemos asociar con la corrupción y el abuso de poder (o la opresión), aportan un elemento fundamental que los justifica: orden y estabilidad. Y los imperios pueden caer por dos motivos: por debilidad interna o por presiones externas (de otro imperio, generalmente). El orden mundial actual, que tan bien nos parece en Occidente y que, desde luego, también reporta beneficios al resto del mundo, no es gratuito. Es el fruto de muchas guerras, muchos esfuerzos y muchas concesiones.

Por eso cuando sucede lo que ha pasado esta noche en París, cuando se ataca a ese orden que nos hemos dado, a su corazón, a su parte más débil (civiles, desarmados)... no cabe otra que reaccionar enérgicamente, si es que somos leales con el esfuerzo conseguido.

En este caso, además, no caben debates estériles sobre entendimiento de civilizaciones o doctrinas religiosas. Se trata de un acto de barbarie que debe ser respondido con toda contundencia e intención. Debe acabarse con esa amenaza, que no hace espacio para algo mejor, ni lucha contra la opresión... sino que es sencillamente un ejercicio de poder desbocado (porque matar es fácil, es impactante y es definitivo). Luchar contra estos terroristas es luchar contra el caos, contra la muerte y la destrucción, sinsentido y con maldad.

Espero, aunque no albergo grandes esperanzas, que los estados occidentales se planteen más seriamente acabar con los perpetradores de esta barbarie, aquí en la seguridad de Europa o en los confines de la Tierra. Ya no es sólo porque allí esa gentuza mata y destruye impunemente (y de ahí sale la ola migratoria, que huye de esa barbarie), sino porque nos amenaza en nuestra casa.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Del criterio y los valores

Del criterio y los valores.

La línea entre lo que está bien hecho y lo que está mal, entre lo que es aceptable y lo que no, es una línea móvil y subjetiva. Las civilizaciones han intentado fijar algunas de esas líneas para facilitarel progreso o acomodar a los distintos grupos de poder. Si hace unos siglos matar por una afrenta era aceptable, hoy ya no. Si antiguamente cobrar intereses de usura era normal, ahora ya no... y... ¿qué es la usura? Finalmente, en las relaciones humanas, la percepción de la realidad cuenta tanto como la realidad misma. No hay líneas fijas. Antes era normal mantener a un esclavo en la supervivencia mínima y tener a miles de ellos al servicio de los propios caprichos, y ahora, no. Pero mañana quizá se vuelva a dar esa situación. Y lo mismo... la vida no vale lo mismo en un país que en otro, ni el dinero, ni la ley.

Finalmente, los valores que se nos transmiten en nuestro momento y lugar social son aquellos que aplicamos a lo largo de nuestra vida. Algunos se transmiten entre generaciones, y otros, las circunstancias nos obligan a cambiarlos. El criterio es el conocimiento de los valores y su aplicación al entorno.

Tener y cuidar el criterio para tomar decisiones y para interrelacionarnos con nuestros semejantes debería ser uno de los principales ejes de nuestra vida como individuos, si es que pretendemos ser libres y únicos. El criterio se alimenta del conocimiento, de la observación, del respeto a nuestros valores, de la experiencia y del entorno. Tener un buen criterio, cimentado en unos buenos valores, te permite ser persona... esa persona que se describe en filosofía: que piensa por sí mismo, que tiene fe y convicción, que se esfuerza y progresa en la vida, que transmite a las futuras generaciones los valores fundamentales pero que enseña también a adaptarse al entorno.

Si la sociedad se conforma de individuos con valores y con criterio, la sociedad progresa. Por un lado, porque se respetan los principios de los individuos, y por el otro porque se mantiene la puerta abierta a los cambios necesarios. Una ley aplicada sin criterio es una ley que, a la larga, acabará obsoleta, en desuso y, peor, no respetada... con lo que depreciará el valor de la ley en general. Por lo mismo, una ley creada sin criterio, sin tener en cuenta las circunstancias y motivaciones de la sociedad, carecerá de fuerza y supondrá un lastre para el desarrollo normal de la sociedad.

En cambio, una sociedad formada por gente sin valores es una sociedad de animales. La gente con criterio se podrá defender en esta sociedad, pero no será capaz de progresar mucho más allá. Los individuos sin valores y sin criterios distan mucho del concepto de persona. Son manipulables, son prescindibles y no tienen valor fundamental para la sociedad... más que ser mano de obra para el sostén de otros grupos. Dicho así, esto parece contener un mensaje muy radical, propio del nazionalsocialismo, pero hemos de reflexionar sobre si no debemos cuidar de no ser animales, y también si un exceso de fragmentación de la sociedad, donde un individuo tenga dificultades para ser persona (porque la sociedad le impone unas condiciones, no le enseña valores, no le permite progresar económica y personalmente y los valores que aprende no aplican para todos) nos lleva a una sociedad de masas... con poco pensamiento, pocas personas... y muy susceptible de convertir a esos individuos en mera mano de obra, manipulable, simplificada y, totalmente limitada.