martes, 22 de junio de 2010

Formación... y políticos.

Si uno mira a los políticos que tenemos, y luego al estado de la economía (y la justicia y tantas cosas del ámbito público que no da la sensación de que funcionen como deberían, y que desde luego funcionan peor que hace poco)... y lo compara con otros países y otros políticos... quizá pueda llegar a la conclusión de que tenemos lo que nos merecemos... muy a mi pesar.

El sistema educativo adolece de los peores índices de abandono escolar (y no precisamente porque los chavales dejen los estudios para dar rienda suelta a su potente vena emprendedora). Al mismo tiempo, supuestamente, tenemos a las generaciones mejor preparadas (idiomas, estudios y experiencia internacional, Mastérs por doquier...), pero algo falla cuando el "ciudadano número 2", el Presidente del Gobierno, no sabe inglés. Y el de la oposición, hasta donde yo sé... tampoco. Y ya estamos en el siglo XXI, y los que nos "lideran" no están capacitados. Simple y llanamente.

En su descargo está que el anterior Presidente tampoco hablaba inglés. En recargo de los actuales, que desde hace varios años ya sí que lo habla estupendamente. Lo suficiente al menos como para hacer declaraciones ideológicas muy claras, y escuchadas en el ámbito internacional. O sea, sobrado. Algunos hacen los deberes... y otros se benefician de ello, pero son incapaces de anticiparse, o de liderar hacia otra cosa que no sea el desastre.

Estos políticos ya están perdidos. Pero... ¿y la segunda línea? No conozco a ningún líder o promesa, de ninguno de los partidos principales, que me inspire admiración. Seguro que las hay, pero no tienen ningún tipo de visibilidad. ¿Feijóo? Algo voluble. ¿Pajín? Me parece peor que ZP, que ya es decir. ¿Blanco? Vamos de mal en peor.

Podemos acudir a las viejas guardias... pero eso no es mirar adelante. Una cosa es tenerlos como segundos de a bordo o como consejeros. Y otra dejar que las viejas maneras y amistades se acomoden en el poder. Malo ya ha sido que tantos políticos de la época González acabasen en los gobiernos de ZP, aunque fuese en segundas y terceras líneas.

Voy a hacer una excepción con Esperanza Aguirre. En muchos aspectos, es la excepción en España. Ella sí habla inglés. Ella sí ha tenido experiencia de gobierno, y además desde abajo... desde la concejalía. Y ella sí tiene un buen equipo detrás. Y a los números de su gestión me remito... y lo dice un catalán que mira el dinamismo de Madrid con sana envidia. Y también tiene a su favor que ha sobrevivido a 2 percances (helicóptero caído y atentados en India), lo cual le da un plus de interés en mi opinión (ya decía Napoleón que a algunos de sus generales los había escogido por tener fortuna, que no es don habitual), y que ha sufrido los embates de las izquierdas más descarnados y está curtida en esas lides. Eso es un plus de solvencia.

Y lo digo porque, pese a todo... hemos de contar con los políticos. No podemos esquivarlos o ignorarlos... Hemos de exigirles más. Más formación, más integridad, más liderazgo, y más capacidad general. No queremos líderes carismáticos que monten países caciquiles, sino que cambien las cosas a mejor. Gente que tenga las ideas claras y las ganas y capacidad de cambiarlas.

Hay quien dice que en España, en general, faltan líderes. Gente capaz de juntar entorno a sí y su proyecto a grupos significativos de la sociedad. Quizá tenga que ver con el carácter nacional, que todos nos creemos mejores que el vecino, pero no estamos dispuestos a demostrarlo. O, matizado... todos nos creemos con derecho a criticar pero somos incapaces de tomar las riendas nosotros mismos o de dejar que las tomen quienes mejor saben manejarlas.

Las cosas no cambiarán mientras los líderes sean como son. Los de ahora... malo.

domingo, 20 de junio de 2010

Esos "estudios"

Hoy voy a hacer una propuesta. Acabo de leer un artículo sobre por qué evolutivamente tiene sentido la menopausia y el hecho de que con la edad sea más difícil tener hijos, biológicamente hablando. El caso es que viene a justificar que esas restricciones en realidad tienen una razón de ser, para asegurar el desarrollo de la progenie ya tenida en edad joven, y pone ejemplos de que las mujeres "mayores" son más productivas para la tribu en tierras africanas, y que por tanto la dificultad en tener hijos cuanto más mayores son, en realidad favorece la supervivencia de la tribu y de su propia prole. Bueno... independientemente de eso hace referencia a un par de estudios más, aportando la conclusión del estudio.

Teniendo en cuenta que esos estudios son la base para sus razonamientos... y en el mundo de internet y los hiper-links, ¿no tendría sentido colgar el link al estudio propiamente... con todos los detalles del mismo, incluyendo los datos estadísticos, metodología, personas involucradas y sus biografías, etc? Obviamente sería muy engorroso comprobar cada uno de esos estudios, pero, al menos, dejaríamos de decir "hay un estudio que dice" por "el estudio nnxxx dice"... y todo esto viene a cuenta de lo "estúpidos" que podemos llegar a ser por considerar estos "estudios" como pruebas de verdad... sin comprobar si realmente son veraces.

Esto lo digo después de haber visto 2 o 3 de estos estudios, supuestamente científicos. La metodología puede ser muy científica... pero si la forma como se aplica no es rigurosa, o si no hay sentido común en las relaciones... podemos encontrarnos con aquellos estudios, muy científicos, que llegaban a asociar la longevidad con el ser fumador... en relación directa positiva (+tabaco=+longevidad). Gracias, obviamente, a premisas y relaciones con poco sentido o mal comprobadas. Y esto me da que pasa mucho más de lo que creemos...

La propuesta, pues, sería poner estos estudios en una base de datos, con un mínimo de comunalidad en el formato (unas fichas técnicas comunes, etc... nada que probablemente no esté ya en cualquier estudio realizado con rigor), tenerlos bien clasificados, de forma que cuando uno accediese al estudio propiamente, pudiera también acceder a otros estudios similares que apoyasen o refutasen la misma hipótesis o similares.

Costaría poco... permitiría acceder a los métodos (y ponerlos a prueba, y quizá ampliar la competencia entre ellos y aumentar el prestigio de las fuentes que más rigor tuviesen) y daría más solidez a las ideas que damos a veces por ciertas con estos "estudios".

Debo admitir que estoy pensando sobre todo en estudios de tipo sociológico... sobre comportamiento humano, de grupos, etc... donde es más difícil ser completamente objetivo.