lunes, 13 de febrero de 2012

Tecnócratas en la crisis

Durante toda mi educación y en la vida laboral posterior, el concepto de "tecnócrata" se me ha asociado con un papel secundón. Se suele acudir a los gobiernos tecnócratas cuando no hay otra opción, o cuando el gobierno resulta insípido.

La RAE (Real Academia Española - de la lengua), lo define así.

1. com. Partidario de la tecnocracia. U. t. c. adj.
2. com. Técnico o persona especializada en alguna materia de economía, administración, etc., que ejerce su cargo público con tendencia a hallar soluciones eficaces por encima de otras consideraciones ideológicas o políticas.

O sea... soluciones eficaces por encima de todo. ¿Problema?... solución. Sí... es posible que al vestir la palabra de esa pátina fría que representa la tecno- uno piense que queda desvestida de humanidad, de sentimientos. Pero la gente confunde "sentimientos" con "prioridades". Una solución puede ser perfectamente eficaz y tener en cuenta los sentimientos de las personas... es sólo cuestión de incorporar esos sentimientos a los requerimientos de la solución.

Pero supongo que como esos sentimientos pueden resultar "variables", "volubles" y "estridentes"... a veces la mejor solución es precisamente dejarlos fuera.

En cualquier caso... eso son interpretaciones mías... lo cierto es que un tecnócrata, por definición, se centra en una solución eficaz... desprovista de ideología y política. Es decir... ¿acaso no tendrían que ser la mayor parte de las decisiones públicas de este estilo? Realmente... ¿qué más me da a mí que la Sanidad o la Educación sean públicas o privadas mientras sean de calidad, universales y a costo asequible? Las premisas del pasado (eg: sólo si es pública será universal) pueden superarse hoy en día, y más con el nivel de información y de recursos que se tienen. Uno se queda fuera del sistema sólo si:
1) El sistema está diseñado para que así sea
2) No tiene forma de presentar queja o reclamación (no hay oficinas para ello ni formas de que el ciudadano se queje ante la Administración). O no está preparado para ello (aislamiento, falta de educación, senilidad, inmovilidad...)
3) No se ponen los recursos apropiados para controlar que no pase ni 1) ni 2)... o para que el sistema funcione.

En cualquier caso... hoy he leído que en el nuevo gobierno griego, que debe decidir dónde pega un nuevo tijeretazo al gasto público, entrarán algunos tecnócratas. Y habla de ello como si fuese algo malo. ¿Algo malo? Los NO-tecnócratas son los que han llevado al país al borde de la ruina... ¿y nos quejamos de que traigan a alguien que esté centrado exclusivamente en las soluciones?

Creo que se ha confundido la democracia con el derecho de que nos gobierne la estupidez. Creo que los gobernantes han entendido que la ciudadanía es completamente estúpida en sus reacciones... y por eso les da igual dónde nos han llevado. Se han difuminado las líneas de responsabilidad, igual que el conocimiento se ha convertido en algo relativo a medida que se asciende en el escalafón jerárquico del sector público (o privado). Y tampoco he visto a nadie castigado... salvo a los ciudadanos. Hora sería de que cambiásemos alguna cosa en el sistema y de que no nos dejásemos arrastrar por políticos insensatos. O quizá... tenemos lo merecido... por votar a gente sin estudios, gente mentirosa, gente no preparada, gente mezquina y gente sin ética. En realidad... ¿de qué nos extrañamos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario