sábado, 27 de febrero de 2010

Sueños de pais

Cada vez me reafirmo más en lo mismo... la economía es ORGANIZACION. Ni más, ni menos. Gente organizada es la clave del éxito. Es cierto que los otros recursos, dinero o materias primas... cuentan también... y no poco... pero la clave está en las personas organizadas. Si se organizan, se buscan educación, montan mercados, se informa de las oportunidades y se dan a sí mismos normas de comportamiento y leyes que aseguren el buen orden.

Lo dije sobre Haití y lo diré siempre: el mayor y mejor recurso es nuestra cabeza y nuestro esfuerzo. Por eso la educación es FUNDAMENTAL.

Y para no difuminarme como suelo... la educación sirve tanto para la técnica como para el objetivo. Se pueden educar los objetivos de las personas y también de los países... de las organizaciones. Si no te enseñan nada... si no sabes nada, si no tienes profundidad, tu objetivo en la vida... el uso que haces de ella, puede quedarse en crecer, reproducirte, consumir y morir. Pero si te enseñan el valor de las cosas, de la inversión en el futuro, de la educación... y de todas esas cosas que a todos (espero) nos han inculcado en casa y que en general, cuando sales de ella, parecen más la teoría que la práctica... puedes cambiar el mundo.

SI te enseñan que eres un consumidor. Consumes y educas toda tu energía en satisfacer tus deseos... quiero esta ropa, este coche, esta casa... este cargo... quiero-quiero-quiero... todo para mí. Mi mundo. Mis cosas. Mi gente. Luego, si tienes suerte, te sales de ese mundo ridículamente superficial, y aprendes que la vida da mucho más de sí... mucho más. Y ves que la vida en Africa (por poner cualquier ejemplo facilón de extrama pobreza) puede ser más humana que la tuya. Que allí lo importante es pertenecer a una comunidad y preocuparse por los tuyos... mientras que aquí lo importante es tener lo último en esto o aquello o tener esta posición social y económica. Casi es patético.

Pero hay alternativas... y es tener sueños educados. Mucha gente está en ello... renunciando a la vida que se espera de ellos (de consumidor aborregado, por seguir el ejemplo anterior), y siguiendo nuevos caminos que quizá le hacen más feliz, pese a la renuncia a muchas cosas. No me gustaría ser malinterpretado... no abogo por el rollo hippie, ni el socialismo... pero sí por la selección de deseos. Podemos dedicar nuestro tiempo a cosas más satisfactorias. Podemos organizar nuestra sociedad de forma distinta... todo depende de a qué aspiramos.

¿Queremos ser una sociedad opulenta? ¿Ir todos con coches lujosísimos, casas magníficas, parejas esculturales?... al precio, quizá, de renunciar a tiempo para pensar y disfrutar, o renunciar a que esas bondades sean globales. Sabiendo, además... que las diferencias sociales SIEMPRE existirán, y que siempre habrá gente con algo "mejor". Claro que "mejor" es una acepción que no debería venir de fuera, sino de dentro. Los ricos hacen las cosas más excéntricas, sólo para diferenciarse. Pero no tenemos por qué ir en ese camino. No tenemos por qué ser estúpidos... y podemos decidir qué es lo que queremos. Si es más cosas, más materiales, más superficiales... no creo que estemos avanzando.

Como país también podemos tener sueños... pero hay que educarlos. Debatir y decidir...

El país actual... donde se piensa poco, donde la clase política parece estar nutrida de la peor ralea de la sociedad (ambiciosos, poco preparados y bastante incapaces), donde los medios no cumplen sus funciones, donde las instituciones renuncian a sus funciones esenciales para someterse a los designios del poder, y donde los ciudadanos no miden lo que eligen por lo que aportan, sino por su color.

Ante esta relatividad de ciertos valores... es normal que la gente se acoja a lo seguro: la seguridad del confort material... y lo demás no quiero saber nada. Pues no es responsable, si somos una sociedad de algo más que meros consumistas.

Si no reaccionas... si no te planteas objetivos superiores, quizá no te merezcas un sistema donde puedas elegir. Suena duro, ¿no?. A mí tampoco me gusta decir esto, porque no me educaron así... me educaron en el respeto a los demás, en el valor del individuo y la razón como regla. Pero si no se respeta el principio de la regla, si las reglas se cambian al arbitrio de los más estúpidos y si todo es relativo... creo que hago más daño siendo un aborregado que denunciando la perversión.

Siempre acabo hablando de política, pero siendo que gestionan una parte importante de nuestro esfuerzo (traducido en dinero)... Creo que es importante que nuestros "líderes" (palabra esta en exceso manida, pero que refleja la diferencia entre la ejecución de las ideas o la mera retórica) sean capaces de estimular nuestros sueños... pero para eso requieren CREDIBILIDAD. Ellos, y todos los demás a partir de ahí hacia abajo.

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