miércoles, 28 de diciembre de 2011

Burocracia (II)

Quizá soy un poco ignorante sobre la Función Pública... y quizá hay algo más que lo que se cuenta sobre los funcionarios.

Para empezar, parece que el sistema de selección es potentillo. Los que hacen la carrera de funcionario no parecen gente intelectualmente incapaz. Si acaso... parece que su plan de vida está muy definido en una línea... y lo que suele pasar es que no tienen la percepción del sector privado. No se cuestionan el sistema (o al menos no lo suficiente), y acaban teniendo una visión demasiado corporativista. O esa es la impresión que tengo, especialmente cuando hablan en profundidad, que no es muy habitualmente.

Luego, parece que el sistema de progresión tiene un techo. Se puede ser funcionario de cierto rango, después de años de supuesta meritocracia, pero finalmente, los puestos de mayor rango son políticos. Es decir, que durante la carrera desarrollan especialmente la capacidad de "lamer culos" y "hacer camas". Lo que sea por apuntarse tantos. Esto no es muy diferente del mundo corporativo privado... si bien no tengo muy claro el sistema de evaluación de los funcionarios... porque mi impresión es que no están muy bien organizados. A mí me cuesta creer, personalmente, que sean una panda de vagos más interesados en las pausas que en su trabajo. En fin... todos hemos visto esas ridículas colas en nuestras gestiones públicas... pero el empeño de los funcionarios en particular no es siempre malo. Si acaso, para regular eso lo que faltaría sería un sistema de valoración por parte de los usuarios... y una especie de ránking que... llevase a sanciones en caso de incompetencia manifiesta (o desagrado por parte de los usuarios). No sé si existe eso... pero desde luego jamás he oído hablar de ello. Sí he oído hablar del sistema de puntos, de la "meritocracia" en base a proyectos a veces ridículos... pero algo hay. Habiendo la tecnología que existe y los recursos que hay... ¿por qué no hay proyectos más ambiciosos en la función pública que la haga más eficiente?

Algunas propuestas:
- Digitalización de todo el sistema judicial. Me dan arcadas cada vez que cuando se habla de asuntos legales y el funcionamiento de los juzgados, se ven mesas con legajos enormes de papel y más papel... y casi veo esa hoja fundamental perdiéndose miserablemente bajo alguna mesa... y haciendo la injusticia... ineficaz. ¡Pero si cuesta menos un sistema de digitalización e indización que el papel que gastan en "escritos" ridículos! Eso, junto con una revisión de todo el sistema procesal, debería acelerar la gestión judicial. Y aumentar su eficiencia.


- Voto electrónico. Ok... sospecho que esto existe ya, puesto que tenemos el DNI digital, pero puesto que no lo he visto publicitado en ninguna parte, me da que no existe ni siquiera la opción. Pues... ¿acaso no facilitaría eso enormemente el voto a distancia? ¿y el coste? Probablemente la infraestructura ya existe (sistema de certificado digital)... Así... ¿a qué esperan?
- Quien dice el voto, dice tantas otras gestiones... aunque me consta que aquí se va avanzando poco a poco (al menos en la obtención de algunos certificados, aunque no lo he constatado).

En último lugar está... el consumidor. O como dicen en Estados Unidos... el tax-payer... que es quien finalmente paga todo. El que tendría que ser el centro de todas las gestiones, y no conseguimos ni siquiera que lo parezca. Este tendría que acostumbrarse a exigir más... y creo que judicialmente (ya que ha salido el tema) tendría que haber más hábito de enfrentarse al Estado, y denunciarlo cuando los derechos individuales sean vulnerados... pero me temo que ha habido muy pocos casos en los que esto haya pasado... y enfrentarse al Estado en España sigue siendo una cosa de Quijotes.

Alguien se preguntará a qué viene todo este rollo sobre la burocracia... pues lo que quiero es poner algo de luz sobre cómo funciona y cómo debería funcionar... y hago hincapié en que si no veo los obstáculos por los que no se pone en marcha ya (coste o recursos), no veo por qué deberíamos seguir pagando las ineficiencias. Estas cosas ya están trilladas... es como seguir un camino ya hecho. Cuesta poco y aporta muchos beneficios... y no hacerlo es de auténtico idiota e incompetente. Quizá las cosas sean más complejas de lo que parecen... o quizá el sector público no se preocupa de simplificar las cosas (en cualquiera de sus tres vertientes: local, autonómica y estatal)... y con eso tiene la excusa para no avanzar al ritmo que debería exigir la sociedad.

Pues eso... ¡a ver si se ponen las pilas los del nuevo gobierno!

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