martes, 28 de junio de 2011

Hábleme de empresas... no de gasto público.

Es aterrador el nivel de estupidez con el que la gente maneja los aspectos macro de la economía. Y bueno, de acuerdo que lo dice alguien que estudió Administración y Dirección de Empresas, y por tanto está más bien en el lado del empresario que del trabajador, pese a que hasta ahora no ha sido otra cosa que empleado.

Las bondades del Estado del Bienestar no pueden estar por encima de las lógicas del sistema capitalista-liberal, que, pese a quien pese, es el que paga todo el tinglado. Podemos hablar de cambiar el ratio entre capital y trabajo (remunerar más el trabajo, y menos el capital... o remunerar de forma distinta), podemos hablar de ajustar los mecanismos de reparto de la renta (impuestos, subvenciones...), podemos hablar de asegurar cierta equidad en las relaciones laborales (impedir abusos)... pero lo que no podemos hacer es hablar de las cosas sin tener ni idea.

Están los del movimiento 15-M haciendo un montón de propuestas de carácter político, muchas de las cuales tienen una lógica aplastante y deberían ser implantadas ipso facto... pero hay otras tantas de aspecto social que no van al meollo. Aquí hablan de gastar más de la cosa pública para sostener a la gente que lo está pasando mal... pero... no afrontan las causas de los problemas. Se quejan de que los salarios se recortan, de que no hay empleo, de que se pierde poder adquisitivo, de que no se cumplen las promesas... y sí, tienen razón, pero si lo que hemos de hacer es solucionar el tema, hemos de ir a la raíz profunda.

Lo que ha fallado, por encima de todo, es la organización. Seguimos siendo una economía patéticamente desorganizada. Las empresas españolas están insuficientemente financiadas, insuficientemente dotadas de talento... y cuando lo tienen, insuficientemente motivado (tanto por salario como por capacidad para desarrollar lo que se sabe, al máximo). Somos malos hasta señalando y acusando a los que incumplen lo que dicen... o directamente rompen las leyes y están corrompidos hasta la ceja... hasta el punto de que se ríen de quien está fuera de ese sistema de corruptelas y clientelismo (es decir, los ciudadanos). Fallan los medios de comunicación (que callan, recortan y manipulan), fallan los tribunales (que asumen su incompetencia y se escudan en procedimientos absurdos) y fallan los votantes (que son incapaces de cambiar, de exigir el cambio... y también de influir en los partidos políticos). Y, por supuesto, fallan los políticos y toda la estructura de partidos... clarísimamente ensimismados en su mundo y totalmente alejados del ciudadano. En resumen... unos incapaces.

Pero volvamos al tema económico. Todos hablan de recortar gasto, o de ampliarlo... pero el problema no está sólo en el gasto. De hecho, no es EL problema. El problema son los ingresos (mayoritariamente de impuestos), y los ingresos están asociados a la actividad... y la actividad ha caído como una losa... y lo ha hecho porque las empresas han caído (http://www.cotizalia.com/en-exclusiva/141000-empresas-echado-cierre-crisis-20100309.html), y estas a su vez han caído tanto por la falta de actividad como por la incapacidad de buscar alternativas... así como, muy importante, por la falta de financiación. La buena noticia es que esa mortandad de empresas permitirá a las que queden salir fortalecidas de la crisis. La mala es que otras empresas (Extranjeras) también harán su agosto... y el pais en general no saldrá de la crisis mejor.

El caso es, que todos se dedican a hablar de gasto y de ingresar más vía impuestos para poder pagar esos gastos... y como no es posible... a endeudarse. Pero no se habla de lo que el sector privado necesita... necesitamos empresas, que son las que crean actividad-empleo-ingresos por impuestos. Sin ellas, no hay nada. Sabemos que hay talento (con la pasta que hemos gastado en educación), sabemos que hay ganas (con la de parados que hay)... sólo nos falta un poco de actividad y, fundamentalmente, unos mecanismos más eficientes de financiación... o, en otras palabras, CAPITAL (sea privado o bancario). Y el capital no va allí donde no espera ser remunerado... y no lo espera donde hay incertidumbre... así que hay que quitarse de encima la rémora de la crisis y empezar a generar confianza... a base de tomar las decisiones correctas: eliminar a los que no entienden por qué estamos en crisis, eliminar a los que no favorecen la creación de empleo, eliminar el gasto innecesario, eliminar la desorganización, eliminar la incompetencia y eliminar el fraude (incluyendo a los políticos que no responden a lo que se espera de ellos).

La cacareada y finalmente no consensuada reforma laboral, que ha llevado 1 año elaborar, finalmente aporta bien poca cosa. Reducir el despido no es algo que genere empleo "per se"... sólo asegura que si van mal dadas, las empresas no se pillarán los dedos tanto como hasta ahora.

Desgraciadamente, también en el mundo empresarial tenemos las malas prácticas, heredadas de una época en la que el empresario, efectivamente, era un explotador. Ridículo que bien entrado el siglo XXI sigamos hablando de empresario y trabajador. Ridículo que unos sigan pensando exclusivamente en sus "derechos" y los otros en cómo explotar a los primeros. Un derroche de estupidez.

Y ojo... que es bien cierto que la banca y algunos sectores no han pagado su incompetencia... y en cambio han arrastrado a muchos sectores.

Mientras sigamos así, esta crisis no será una oportunidad más que para hacérselo más difícil a nuestros herederos...

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