Aparte de la educación reglada, compartimentada y bien estructurada, que podamos recibir en casa o en la escuela... a partir de ese momento el aprendizaje se produce por exposición a experiencias, a lecturas, a comentarios y ponencias, que se nos presentan por la vida y de las cuales, nos quedamos con lo que nos parece.
Punset, de Redes, ya dice que hay que olvidar para aprender, aunque creo que se refiere a elementos más fundamentales del aprendizaje (Estereotipos y formas rígidas de pensamiento).
En cualquier caso, es indudable que la información y el conocimiento nos llegan por múltiples vías, en momentos distintos... y no es tan fácil hacer reflexiones sobre ellos, de forma ordenada.
Todo ello para comentar el concepto de "esencia". En general, recuerdo haber visto referencias a la "esencia", especialmente en libros sobre perfumes, destilados... magia... En general, hablan de concentraciones esenciales de elementos con unas características muy particulares. Drogas... quizá. El caso es que eran elementos de valor, y con unas propiedades muy potentes (despertar o curar al enfermo, espantar a los espíritus y las bestias - o atraerlos -, o seducir a la amada o amado, entre otros). En tiempos estos de mucha rapidez, mucha variabilidad, mucha ambición... estamos acostumbrados a concentrar las cosas... hacer varias cosas al mismo tiempo, hacer muchas cosas el mismo día, tener sensaciones fuertes... que dejen impresión.
Sí... será eso. Ante tanta variabilidad, es fácil olvidarse de las cosas fundamentales y entrar en una dinámica de aceleración sin referencias... donde la capacidad de gozar la vida depende de la cantidad de experiencias... y preferiblemente de su intensidad.
Pues yo digo... que las cosas requieren su tiempo. Que la concentración de esencia de las cosas tiene su tiempo... y que no es lo mismo la cocina del microondas que la del puchero. Podemos renunciar a la segunda en favor de la primera (o de algo intermedio) porque el tiempo nos es demasiado precioso... pero no pensemos que será lo mismo.
No pensemos que la concentración de las experiencias las hace mejores. No significa que tengamos que vivir vidas monótonas, pero lo lógico sería que la gente marcase su propio ritmo vital... y que la esencia de la vida se destilase de forma distinta en función de cada persona.
Por otro lado... en el concepto de esencia encuentro yo una faceta de conocimiento que no necesariamente está en los "concentrados" que nos buscamos hoy en día. El destilado de las esencias antiguas era más lento... y también más intenso. Cada reto llevaba más tiempo... y la promesa de la sensación era más duradera. Hoy... nos olvidamos muy rápido de lo vivido porque tenemos siempre mucho más por vivir, y porque nos es más rápido de conseguir... y quizá más fácil.
Muy intersante tus pensamientos sobre las esencias y si, la concentración de la experiencias no necesariamente las hace mejores. A veces es una cadena de experiencias que hace la concentración...de la misma forma que las esencias de flores y tal, se crean con un proceso lento.
ResponderEliminarGracias Veronica!
ResponderEliminarAyer cuando lo escribí estaba un poco cansado, pero hoy veo que hasta parece lúcido!! :)