miércoles, 23 de febrero de 2011

Individuo o rol... ¿qué escoger?

Es curioso, cuando una persona se enfrenta a ciertas decisiones o toma ciertas actitudes, lo difícil que resulta a veces diferenciar entre el individuo y el papel que ha decidido jugar. Los individuos no somos tan diferentes, así que los roles predefinidos nos vienen estupendamente para regir y ordenar nuestro comportamiento... sin tener que pensar mucho o mostrarnos realmente como somos. Es mas dificil de lo que parece conocerse bien a uno mismo y saber lo que queremos, lo que nos hace felices, lo que somos, en lo que somos buenos y en lo que flaqueamos. Saberlo de verdad y a conciencia.

Esto es especialmente llamativo en cuestiones del corazón. A veces tenemos ese concepto de que somos... por ejemplo "una buena pareja", así que nos comportamos como creemos que sería la pareja "perfecta"... o al menos lo intentamos... un poco. Nos mostramos como creemos que nuestra pareja va a apreciar más, estamos atentos a sus necesidades y caprichos... y cuando van mal dadas, recurrimos al portafolio de comportamientos apropiados en circunstancias determinadas. Si nuestra pareja nos engaña... ¿qué hacer? ¿rabia o calma? ¿rompo con todo o perdono y borrón y cuenta nueva? No son temas baladí... y generan mucho estrés, no sólo en la pareja, sino en uno mismo. A veces resulta que somos nosotros los que no somos tan perfectos, finalmente, como creíamos y como habíamos hecho creer a los demás.

En algunas parejas me ha parecido que se juega más a los roles. Me gusta pensar que soy cariñoso, y por eso me comporto de forma cariñosa... aunque de hecho, la persona que tengo delante, y a la que llamo mi pareja, en realidad no me inspira ternura (exagero.... pero es una forma de decir que hay gente que sí se engaña y prefiere ajustarse a roles... más que a la realidad).

Pues... ¿de qué tipo eres tú? Lo bueno de los roles es que asegura cierta consistencia de comportamiento (a lo mejor nosotros seríamos más inconsistentes en nuestro comportamiento subconsciente, pero al tener unos modelos que seguir, facilitamos que no nos dejemos llevar por las circunstancias), limita la cantidad de pensamiento (y estrés) necesario para tomar decisiones, y nos "Iguala" un poco a todos.

Lo malo... es que no somos "roles". Somos individuos. Y nadie dijo que fuese fácil... serlo y demostrarlo día a día. Algunos quizá prefieran ser "piezas"... seguir roles predefinidos... o sólo parcialmente (sólo para algunas cosas... ser estándar total, y para otras, el verdadero yo).

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