Una recopilación de pensamientos en momentos determinados. Reflexiones personales sobre los temas más diversos, que creo pueden ser compartidas y comentadas. Si te hacen pensar un poco, han cumplido la función.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Especialista... ¿y nada más?
El Humanismo fue un movimiento nacido en el Renacimiento en el que se ponía al hombre en el centro de todo y al conocimiento como un elemento fundamental de su naturaleza.
Ser, es saber.
Y cuanto más se sepa de todo mejor. Y ahí estaban esos humanistas prodigiosos... arquitectos, pintores, escultores, ingenieros, militares, filósofos, escritores... todos ellos, en una persona. En cada persona.
La figura de referencia es Leonardo Da Vinci... pero hubo muchos sabios. Y debió de haber, necesariamente, también muchos incompetentes con ambiciones en todas esas áreas del saber... aunque por fortuna su legado no hay por donde verlo... así que o bien realmente el mismo movimiento purgaba a sus elementos no aptos o el tiempo se ha ocupado de borrarlos. Pero haberlos, creo que tuvo que haberlos.
Merced a aquella pasmosa postura holística, algunos de los logros de la época no se han igualado. Especialmente en estética y en fundamentos. Luego el tiempo,o quizá la falta de él, ha ido obligando al ser humano a especializarse y, por tanto, necesariamente, a renunciar a muchos conocimientos de otras áreas que serían una distracción al área de conocimiento elegida. Los especialistas... eso que nuestros sistemas educativos tanto se empeñan en conseguir, que tanto gusta al sistema productivo que tenemos... donde los beneficios se obtienen de ser el mejor en un campo determinado, o de simplemente tener una profesión. No se ve con buenos ojos a quien ha trabajado en finanzas, marketing y operaciones... O a quien ha estudiado dos carreras pero no ha ejercido en trabajos relacionados directamente con esos conocimientos.
Se quieren especialistas, porque es más eficiente. Pero esto genera también una renuncia a parte de la "humanidad". No somos un "profesor", un "ingeniero... de Caminos, especializado en túneles", por poner... somos personas. Eso son habilidades... y aunque hayamos escogido esas ramas, no significa que no podamos ejercer otras, o que no podamos aportar valor a otras.
Por eso, cuando nos definimos, o definimos nuestros conocimientos o habilidades, lo malo no es tenerlos o aprovecharlos, lo malo es que otros piensen que no somos más que expertos en eso... y no sepan aprovechar otros elementos que no se tienen en consideración. Aunque la especialización parece que reporte grandes beneficios tanto al especialista como a la sociedad en la que vive... ¿es lo que nos define? ¿Serían Picasso o Darwin menos genios en otras profesiones? Sin duda, pero no serían menos personas.
Hay cierta maldad en esa terminología que nos llama obreros.... símiles de un puesto en una colmena... con una función, sin la cual, nuestra vida pierde el sentido. Si dejamos que esa terminología y forma de pensar se asiente... ¿no estamos perdidos? ¿no pasamos a ser meros instrumentos y renunciamos a toda la potencialidad que nos da nuestra humanidad?
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