viernes, 20 de septiembre de 2013

Del cambio climático y el momento de hacer las inversiones




Acabo de leer un artículo que viene a decir que el alarmismo sobre el cambio climático se está moderando. En otras palabras, que no es para tanto y, sobre todo, que la influencia del hombre es relativa. En general, yo no soy partidario de los ecologistas por cuanto les he visto manipulando la realidad demasiadas veces. Por otro lado, creo que sí soy partidario de un concepto más ecológico de la relación hombre-Naturaleza. Creo en la racionalización del consumo, en el reciclaje, en las energías alternativas y en general en dejar el planeta, en la medida de lo posible, mejor que las generaciones anteriores. Es cuestión de hacerlo una prioridad, pero para ello hay que informar más y mejor, educar más y mejor (no como ahora, que los ecologistas parecen una panda de inútiles con comportamientos individuales estúpidos, sin impacto alguno a efectos globales y sin comprensión de cómo funciona la economía). Lo cierto es que se puede cambiar el modelo actual, y no tiene por qué ser ineficiente. Pero sí es seguro que cambiará las fuentes de poder, y ahí radica el mayor problema.

Esa introducción viene a cuento de que, en un entorno de petróleo caro, toda alternativa es mejor. Y el petróleo seguirá subiendo, sea por inestabilidades, sea por otros motivos. El tema es que económicamente el precio y la rentabilidad de las cosas depende de varios factores, demasiados de ellos ajenos a la lógica. Es decir… si mañana se encuentra un pozo inmenso de petróleo, el precio baja… y eso hace más factible las opciones actuales que las alternativas. Es un retraso. Lo lógico sería ir apostando, aun a costa de perder dinero a corto plazo, en, sobre todo, no dependencia del petróleo. Eso lo hicieron en gran medida las economías occidentales  en los años 70, y con una población más o menos estabilizada, los consumos son mucho menores que antaño. Pero siempre hay que contar con que esos poderes que manejan el petróleo no tendrán particular interés en ir rápido en el cambio. Si miramos España… su apuesta fue decidida y sólida… aunque se ha quedado en agua de borrajas. ¿De veras? Bueno… no, en realidad lo que ha pasado es que nos ha coincidido con un bajón enorme del consumo, más un cártel eléctrico que ha buscado, como el petrolero, mantener su posición dominante en lugar de dejar que se abra el mercado, con la bajada de precios que ello supondría. La falta de transparencia es perfecta para tomar decisiones equivocadas…s i es que el objetivo es tener energía barata, limpia y sostenible. El caso es que esa apuesta tenía sentido, y seguirá teniéndolo en el futuro, pero como la hemos dejado de lado… por su aparente falta de rentabilidad (subvencionada, más tarifas reguladas). Pero tendrá sentido, y más cuanto más rápido pasemos al coche eléctrico… pero si las tarifas se mantienen tan altas, y resulta tan difícil acceder al mercado siendo productor (instalándose paneles, o molinos), no se dan los incentivos apropiados.

Se nota que no es el pais el que controla el momentum. Y el momento, en temas económicos, es fundamental. Comprar barato, vender caro. Entender cuáles son las proyecciones de consumo, quién tendrá acceso a las fuentes y qué evoluciones tecnológicas cambian las reglas del mercado. Efectivamente, es imposible predecir la innovación tecnológica… cuándo y cómo se producirá… pero está claro que si no se invierte en ella, no se dará. En el caso de las renovables, los paneles solares, por ejemplo, tienen racionalidad económica a partir de los 20 años en muchos casos (estoy generalizando, pero me suena haber visto algo así no hace tanto). No obstante, la mejora tecnológica de la eficiencia de los paneles hace que, probablemente, a medio plazo (10-15 años) sea más rentable sustituir esos paneles ineficientes por nuevos, más eficientes… pero claro, eso altera la rentabilidad de los proyectos inciales, y, más importante, los huertos solares no se dan en todas partes. Hay zonas más ideales que otras… y en ese caso ocupar el puesto de privilegio es importante para decidir.

El punto que quería indicar es que el gobierno haría bien en trabajar más en quitar las barreras ficticias que manejan esos mercados y en incentivar una inversión segura (que no es lo mismo que garantizada), mediante una mayor transparencia. Si el petróleo sube, el capital ha de fluir sin pensar que cuando baje (si es que baja) habrá hecho una mala inversión. También ha de permitir que haya más iniciativa privada para acceder al autoconsumo. Ya vale de cárteles en España, hay más madurez económica de lo que se piensan esos listillos del poder, que no son más que una panda de aprovechados que nunca han creído en la economía de mercado.

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