viernes, 19 de agosto de 2011

Patetismo mediático

Con la que está cayendo, yo tengo que insistir en que una de las cosas que más está fallando es el nivel de nuestros medios de comunicación.

Tanto en lo político, como en lo económico, como en lo social, apestan.

En lo político, sólo hay que ver cómo cambian las noticias en función del color ideológico que tenga el rotativo (o diario digital). Se ofrecen pocos datos, son sesgados muchas veces y la línea entre noticia y opinión está totalmente difuminada. Aparte, algunos medios directamente obvian noticias que no les interesan. Y desde luego, todos se mueven a un son que marca "alguien" (un puñado de mandamases de los periódicos, o quizá alguien externo). Aquella imagen del magnate dictando los titulares en una película de James Bond parece más realista que nunca.

En lo económico... al menos los periodistas podrían tener un poco más de formación. Salvo esperanzadoras excepciones, es bastante obvio que el periodista no sabe de lo que habla y confunde términos y hace asociaciones interesadas de carácter simplista, que conectan con el público simple, pero que no arrojan luz sobre el tema tratado, ni desde luego permiten al público simple aprender nada.

En lo social... me remito a los programas telebasura que tanto abundan últimamente, y que me han hecho un asíduo de los programas de animales en la sobremesa estival (pero de los de verdad, de esos que andan por la savana o las junglas más inhóspitas). Algún día tengo que hablar también de esos programas de fauna, que al parecer tienen un nivel de interpretación tan alto como los programas sobre la fauna social... recauchutada, carente de educación, chabacana, aburrida, estridente y apestosamente falsa. Si son un reflejo de la sociedad, malo. Si no, también malo. Algún ejecutivo tendría que pensar (un poco bastaría), y decidir que es capaz de ganar dinero haciendo otro tipo de programas. Claro que tan baratos, será difícil... pero al menos no maltratarán a la sociedad tanto.

Volviendo al tema de los periodistas... realmente tengo curiosidad por saber qué les enseñan en la Universidad. Donde en los antiguos elefantes mediáticos veía color político, sí... pero también buenas maneras, un cierto fondo de valores y consistencia... y hasta pundonor personal, que es un requisito de las profesiones liberales. Quizá ya no hay periodistas que se sienten obligados a indagar la verdad o a mostrarla por encima de todo, y ahora sencillamente son obreros de tal o cual periódico y se comportan como la línea editorial, ascendiendo más rápido (o solamente), aquél cuya radicalidad o alineación con la línea editorial sea más marcada.

Así las cosas, leer un periódico hoy en día es como asegurarse una dosis de mala leche. Se siente uno mal, tanto por lo contado como por cómo está contado (aparte de con faltas de ortografía, que en un mundo digital lleno de correctores automáticos como el que vivimos, ya no tienen excusa). Muchos amigos ya no se molestan... y asumen que si quieren informarse de algo de actualidad, los periódicos no son el medio. Claro que Wikipedia tampoco. E internet, sufre de otros males... que no garantizan que sea más fiable.

Conclusión: si podéis, evitad que vuestros hijos se hagan periodistas. Le haréis un favor a la sociedad si es que piensan ser como los actuales.

Supongo que esto no es un asunto exclusivamente nacional... pero no lo sé.

Por cierto... esta entrada viene a raíz del "periodismo deportivo", más radical y sesgado si cabe que el político. Leerlo embrutece por cierto, pero viendo los comentarios de la gente... entiende uno por qué maman lo que maman, y por qué el pais funciona como funciona en tantas cosas.

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