martes, 2 de noviembre de 2010

Sin poder dormir

No es habitual en mí el pasar varias noches seguidas en vela. Gracias a Dios que me puedo permitir dormir luego por la mañana, pero no siendo voluntario ni debido a una fiesta o similar... no le veo la gracia a esto del insomnio.

El caso es que lo he intentado de diversas maneras, pero mi organismo insiste en romperme los esquemas de funcionamiento y en no volver a la normalidad...

Aprovechando el momentum, a ver si la musa me inspira en esto que tengo tan abandonado.
Lo de decir cosas interesantes no es algo tan facilón. Ya lo dice el título... es sobre "tu tiempo y mi tiempo"... más vale que lo aprovechemos, que es limitado y precioso, aunque tengamos la fea costumbre de desaprovecharlo muchos de nosotros. Es el gran lujo de la dolce far niente, aunque no es algo estimulante ni interesante.

Bien... pues hablemos de nuevo de la estupidez humana. O... más bien, esos procesos que me resultan ininteligibles y que hacen que las personas, supuestamente racionales, hagan sandeces de perogrullo y que luego busquen racionalizarlas... pero realmente habiéndose creído que hay razones que sustentan su comportamiento burro... y que se pueden justificar.

En temas políticos, por ejemplo. No sé por qué yo me convencí de que la votación debía de hacerse en función de la consideración de "mejor candidato". El mejor para gestionar la res pública: tomar decisiones que afectan al conjunto de ciudadanos, gestionar nuestros impuestos y procurar que la función privada trabaje en orden y seguridad. Hasta aquí esperaría que hubiese consenso. Pero luego resulta que nadie hace una valoración de los hechos o proyectos, de forma racional, que proponen los candidatos. No... la gente tiene una opinión ya hecha (inducida, más bien), y vota en consecuencia. Se le dan unos argumentos, se machacan repetidamente por los medios, y ya no tienen más que repetirlos para sustentar una idea o proyecto... sobre el que no han apenas hecho ningún análisis. Entre otras cosas, porque no se le dan muchos medios para hacerlo. Toda la información que mamamos sobre temas de política suele tener un sesgo importante.

Igual esto ya lo he dicho anteriormente, pero hace unos 10-12 años leí en alguna parte que la calidad de la democracia está en función de la calidad de sus medios. Y sobre ello, basado en un estudio empírico, habían analizado los medios (periódicos en este caso) de varios países. Se daba el caso curioso de que en España, para una noticia cualquiera, se saban sistemáticamente menos datos, y también eran noticias más cortas, que el promedio europeo. Y era una diferencia sustancial, aunque ahora no puedo recordar las cifras, estarían entorno al 30-50% más (6 datos vs 8-9 en Europa, o por ahí). Es decir, que para formarnos una opinión... nos dan pocos hechos y muchos comentarios y opiniones ya formados. Sí, sustentados por los datos que convienen a cada parte, pero raramente debatidos de forma seria. Seria no es interrumpiéndose a cada momento ni soltando consignas políticas ni dando por verdades inamovibles hechos no probados.

Entre unos malos medios y una deficiente educación, tenemos en España a unos votantes con poco criterio y, me temo, poca capacidad crítica real. Y mira que dicen que los españoles somos muy criticones, y tienen razón... pero no sabemos (Creo) criticar. Y... peor, luego no actuamos en consecuencia. Si lo hiciésemos, no toleraríamos que se ocultase tanta información, que los políticos y funcionarios robasen a espuertas (lo hacen, más que nada, porque los controles son insuficientes, y el sometimiento al poder y al soborno es mayor que la percepción del deber y de la defensa de los valores de la comunidad como elemento fundamental para el sostén de la sociedad. Es decir, que si el jefe te dice que chitón a un chanchullo que se lleva entre manos... aquí la gente calla o mira hacia otro lado. Y todos tan contentos.

Y... ¿qué lección van a tener los políticos si, pese a los escándalos, siguen presentándose los mismos, bien apoyados y arropados por los de su partido, y encima siguen recibiendo los votos? Ninguna... la conclusión lógica que tienen que sacar es que los españoles somos idiotas y no votamos en función de ninguna lógica, sino de las ideas que tenemos... de la ideología.

Tengo unas preguntas para Ud.
Para unas elecciones determinadas (por poner, unas generales, pero vale para casi todas),
- ¿cuántas veces ha cambiado de partido al que votar?
- ¿cuántas veces se ha leído u ojeado el programa del partido al que ha votado y el de sus contrincantes?
- ¿cuántas veces ha comprobado que lo que prometió se ha cumplido durante la legislatura?
- ¿cuántas veces ha votado a la persona, y no al partido?

Algunos dirán que mucho de ello supone un trabajo inmenso para el que no tienen tiempo (especialmente la recolección y análisis de la información)... y tienen razón. Para eso están los medios, que deberían tratar este asunto mucho más machaconamente. Datos, datos... no promesas, promesas ni ideas pre-concebidas. Cuando uno da una conclusión, debe dar unos cuantos datos.

Por ejemplo... el desastre económico español se explica, sencillamente, por una muy deficiente competitividad. La ola de la crisis financiera ha afectado a todo el mundo, pero en países de nuestro entorno no ha barrido con tantas empresas como en España. ¿Por qué? Pues porque mucho del negocio en España era especulativo (ladrillo, ladrillo), y mucho otro totalmente carente de competitividad... y cuando van mal dadas, ya no está uno para mantener a empresas incompetentes. Pero al Estado incompetente, parece sí.

Votar hoy en día al Gobierno actual sería darle un nuevo voto de confianza al que nos ha pegado un tiro. No digo que pudiese haber evitado el desastre, pero sí que ha hecho todo lo necesario para que sea más duro, más largo y más beneficioso para la clase política, que se ha arrogado nuevas excusas para ampliar su intervencionismo (más leyes, más funcionarios, más impuestos). Es darle una palmadita en la espalda al que nos cuelga la espada de Damocles encima. Es ser el cazador de monos que repetía y repetía la visita a la jungla donde una y otra vez el gorila lo pillaba "desprevenido" y se lo cepillaba. Oiga... ya se ha probado la sopa... si ahora quiere repetir, después de haber notado que sabe a bazofia, es que a Ud. le gusta la bazofia.

No sé si el lector ha llegado a ver mi línea de pensamiento... sobre cómo llegamos a hacer y justificar estupideces, en común (el caso político me pone, ya sabéis), y somos muy poco capaces de entender el por qué de las cosas... y por supuesto, de cambiarlas. Seguimos cayendo en la misma trampa. Seguimos en la estupidez. Y si mañana salimos del hoyo... creo que no habremos aprendido el por qué hemos caído... y por tanto, volveremos a caer.

¿Acaso alguien no ha notado que en la res pública no se habla de EFICIENCIA, EMPRESA, INICIATIVA PRIVADA, FACILIDADES o NEGOCIO? Se habla de Empleo como si ese fuese el objetivo... cuando, señores políticos... el empleo se crea como consecuencia de que el capital y el empresario/gestor se ponen de acuerdo para poner en marcha un negocio... algún tipo de actividad del que sacar rendimiento. CONSECUENCIA, no OBJETIVO. Ustedes creen las condiciones de estabilidad, seguridad y fiabilidad para atraer a capital y empresarios, y verán que el empleo empieza a generarse sólo. Pero si andan subiendo impuestos, haciendo políticas de gasto público absurdas, y regulando sectores en contra de las peticiones de sus agentes (eg: renovables), no habrá solución. Como siempre, serán parte del problema.

Léase que esto aplica a todos los partidos, que aquí, aunque menos, también es culpable quien apoya al gobierno que hace estupideces a cambio de prebendas, quien siendo oposición no se opone con la firmeza necesaria, quien calla y deja de votar cuando debe votar cambio, y quien critica sin saber de lo que habla.

Parece que ahora finalmente me entró algo de sueño. Espero que no haya resultado muy pesado.

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