martes, 15 de diciembre de 2009

De la belleza y las proporciones de las ciudades

Algunas ciudades tienen un QUE especial. Hay montones de articulos y de motivos... pero hay uno del que he oido hablar poco o nada, salvo en circulos especializados, y que, sin embargo, todo el mundo debe de percibir, aunque quiza no lo identifique.

La PROPORCION. El tamanyo de los edificios y su relacion con el hombre, la distancia entre bloques, entre ventanas, el tamanyo de las aceras, la existencia o no de arboles... todo ello genera un escenario... y es fundamental, mas alla de los actores y de la trama que vaya a tener lugar.

Nueva York tiene ese QUE. Paseando por sus calles, uno se siente a veces engullido por los edificios, que dejan las calles en sombra. Y sin embargo esta rodeado de gente... cantidad y cantidad de gente. Pero no tan agobiante como en otras ciudades (estoy pensando en Asia). Hay una extranya combinacion de proximidad (reduzco ahora la ciudad a Manhattan, para esta percepcion), y distancia insalvable, que hace que la pertenencia a una zona sea muy marcada. En cualquier caso, la ciudad es sencillamente genial... y esta llena de contenido. Unas calles que no son ni tan largas ni tan anchas, pero que puedes recorrer 10 veces y todavia encontrar algun lugar escondido o alguna sorpresa interesante, dependiendo de con que ojos la mires o de que direccion y que hora llegues. La ciudad se multiplica, aunque el espacio sea el mismo. Magic. En Nueva York... por encima de todo, hay magia.

Podemos pensar en otras ciudades magicas. Paris... el icono de la ciudad bonita. Y es innegable que es muy bella... pero por que? Definitivamente la exigencia de mantener la consistencia en el uso de materiales (la piedra de Paris, partout!) y en buena parte de los materiales, la hacen especial. Quiza algo mas decorado que otras ciudades que tendrian algo mas de personalidad, pero la historia le ha dado sus "coins", que los parisinos aprecian probablemente mas aun que sus grandes boulevares y monumentos. De todas formas, el arquetipo de belleza para mi esta en la Tour Eiffel, que, todo y romper con el estilo de la ciudad, consigue encajar magnificamente en el entorno en el que esta enclavada gracias a su forma y especialmente su tamanyo, que aparenta ser accesible. No es gigante, ni pequenya... es... perfectamente proporcionada. Los estudiantes de bellas artes lo tienen claro... desde el renacimiento, y antes, la belleza esta en la proporcion... al menos la belleza clasica... y eso aplica tanto a espacio, como a los colores y los contenidos.

Roma tambien tiene una belleza especial. A mi personalmente me cautivo el Foro Romano... con los diferentes niveles de altura. Ese descenso desde Piazza Venezia es magnifico. Bueno... esta un poco vieja, pero no pierde encanto, y ha sobrevivido a todo, cosa que tiene mucho mucho merito, especialmente si se la compara con otras de nuevo cunyo que tuvieron la oportunidad de mejorar lo pasado, y se quedaron en menos, en casi todo. Mezquinas construcciones... dan mezquinas ciudades.

Londres tambien tiene un ambiente especial, y me sabe mal quedarme con las ciudades clasicas (esto es un blog y no puedo alargarme demasiado, pero es indudable que dejan menos indiferente que la mayoria, cuando hablamos de ciudad-ciudad. Londres tiene los edificios bajos... muy extensa, bastante humeda... y poco presente en lo publico: Parlamento, algunas iglesias o catedral, unos cuantos museos, algunas plazas y los puentes... practicamente es todo lo que hay que ver en terminos de ciudad publica, y sin embargo la ciudad vibra por todo lo demas, lo privado. Y mas aun, por la vida que genera y el estilo que tiene... amen de la capacidad de albergar a extranjeros y su capacidad innovadora.

Washington tiene una intencionalidad en las proporciones que se percibe en la monumentalidad de los edificios. Parece casi una ciudad-jardin... casi de juguete. Preciosa, aunque la ciudad ande demasiado marcada por la gestion del poder como para desmarcarse como ciudad cosmopolita.

Finalmente, y para no tener que hacer una segunda entrada mas adelante, me gustaria mencionar la belleza que tienen los pueblos viejos. Los realmente viejos, ricos o pobres, parecen tener la capacidad de armonizarse con el paso del tiempo. No se si son las normas antiguas o la velocidad de crecimiento, que darian tiempo a homogeneizar la imagen del pueblo. En cualquier caso, como es posible que, en terminos de belleza, los pueblos mas viejos sean mil veces mas bonitos que los pueblos nuevos... cuando deberia ser sumamente facil conseguir lo contrario? Y eso que hablamos exclusivamente de belleza... no de la carga especial que tienen los lugares con solera, con acontecimientos historicos de los que presumir.

Como siempre, me quedan cosas en el tintero y para profundizar, pero vamos de impresion en impresion, y un exceso de ellas abotarga los sentidos.

2 comentarios:

  1. Es bonito ver como hay gente que tiene la posibilidad de viajar, uno de los placeres de la vida de los que se puede hablar en público sin pudor.
    Yo nunca he salido de España, bueno, si no contamos con la zona vasko francesa de Biarritz donde de pequeña nos llevaban de excursión en el colegio.
    Ahora vivo en Trevelez,Granada, seguramente porque la primera vez que vine me enamoré de estos viejos pueblos que componen la Alpujarra.
    Me siguen elvolviendo el aroma de sus calles, el reflejo del sol que tiempla el aire frio de Sierra Nevada,... es lo que tiene el amor por el lugar donde vives, que a veces te hace prisionero y no te invita a viajar.
    Quizás este sentimiento cambie, si tuviera que elgir escogería Nueva York por como la has descrito.
    Feliz viaje amigo!

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  2. Gracias!!

    Hay algunos aspectos de los que no se puede hablar en tan poco espacio... pero que enlaza bien con lo que sientes de tu pueblo... que es el hecho de que es tuyo. El viajero disfruta, y mucho, del viaje... pero llega un momento en el que se asienta, en el que decide donde quiere vivir el resto de su vida, echar raices y ver crecer a su prole... y para eso las grandes ciudades ya no son tan simpaticas, y hay un exodo de gente que ya ha vivido la experiencia de la gran ciudad, repleta de oportunidades, de vivencias, de experiencias... buenas y malas... pero cuando piensas a largo plazo, a veces no compensa. Yo aun no tengo esa ciudad donde echar raices... pero de momento me alegro de no depender de la ciudad, sino de las personas (espero!!).

    Yo, que soy de Barcelona, todo y reconocer que es una ciudad maravillosa para vivir... tengo esa necesidad de viajar. Quiza porque el gusanillo me pico joven. He tenido epocas de viajar poco, y lo echo de menos. Es muy estimulante para mi, aunque tiene sus costes, claro!

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