viernes, 6 de febrero de 2009

El cuarto poder (¿?)

Diría que el periodismo en general tiene muy buena reputación como profesión... supongo que apoyado en tantas películas que los alaban como los verdaderos nuevos héroes, que buscan la verdad por encima de todo, y desenmascaran a los "malos y corruptos" políticos (especialmente), u otros "malvados". También ha habido muchos personajes célebres que han sido periodistas, desde muchos escritores hasta, finalmente, políticos. Supongo que ser reportero, ser el que cuenta la realidad, tiene su atractivo...

Pero yo no tengo muy buena impresión de ellos. Al menos, no en España. Las líneas editoriales de los diarios nacionales me parecen totalmente politizadas, muy poco independientes, y con muy poca calidad. Pocos hechos. Opiniones poco fundamentadas. Poco debate, y muy sustentado en tonterías.

En otros diarios (de otros países) encuentro una densidad de pensamiento, apoyada en un número de hechos y datos mucho mayor que en España.

Luego... veo "59 Segundos" y otros "debates", y si eso que traen (sí... "eso"), es el grupo de personas que "crean" opinión, entonces uno entiende por qué España sigue teniendo un nivel político tan bajo... Los contertulios se echan al cuello del contrario por pura cuestión ideológica y son incapaces de centrarse en los hechos... y desde luego no entienden el concepto de respeto a las ideas contrarias. O, si lo hacen, no lo demuestran frente a las cámaras o los micrófonos.

Hace muchos, muchos años... me parecía que los periodistas lo eran por vocación. Básicamente eran gente bastante culta (o eso me parecía) que se dedicaba al periodismo para poder vivir de su pasión por informar, y por la cosa pública. Hacían eso, pero bien podían haber hecho otras cosas, porque no les faltaba capacidad. Hoy en día me parece que están muy mal pagados, muy mal formados (¿cómo puede haber faltas ortográficas en el mundo digitalizado de hoy en día?) y muy maniatados (¡qué pocas ideas nuevas! ¡qué poca imaginación en el tratamiento de los hechos y qué poca capacidad de análisis más allá de las formas!).

Hoy en día los veo más guap@s, eso sí. Mucho más agradables frente a las cámaras... y a veces, muy lanzados y contundentes... pero muy flojos en opinión, o en criterio. Eso se nota especialmente en temas económicos, donde viendo las preguntas que hacen, se puede concluir ya que no saben de qué hablan... y preguntan sin saber... y demasiadas veces pretendiendo que saben y condicionando las respuestas a lo que esperan escuchar. Pienso en las preguntas de asuntos económicos, donde una pregunta mal formulada sobre un tema técnico... suele obligar al experto interpelado a pasar la mitad del tiempo reformulando la pregunta -redefiniéndola, porque claramente la pregunta inicial asumía preceptos erróneos, basados en la estupidez popular transmitida por la ignorancia-. Eso sí... al menos veo que saben más de idiomas (al menos inglés).

Lo que también veo, es una connivencia con el poder detestable. Veo poca transparencia en el gobierno, u otros organismos del Estado (o... los estados, porque en las Autonomías pasa algo parecido... pero aumentado)... y peor, veo la mayor de las apatías por parte de uno de los pocos contrapesos que nos da la democracia. Sin información, no hay libertad... pero con estos Medios que tenemos... parece que no "interesa" que se sepa nada. Ante un hecho determinado, y con los mismos datos... los titulares son previsibles por la ideología del periódico y a veces totalmente contrarios... ¡por el mismo hecho!

Si fuese periodista político, con un mínimo de independencia... ¿no me preguntaría por qué las cosas se manejan tan suciamente? ¿por qué la verdadera gestión del poder no tiene nada que ver con lo que se ve en los Medios? ¿por qué los periodistas agachan la cabeza ante las exigencias de las líneas editoriales de los periódicos principales... que escogen a los periodistas estrella precisamente por su ideología, y no por su capacidad de esclarecer la verdad?.

Quizá espero demasiado... pero lo que sí espero de los diarios es que me informen. Cuando un diario no me da suficientes datos sobre un tema en particular para que pueda mantener una discusión con una persona que opine lo contrario sobre el mismo hecho o suceso, no estoy informado. Y huelga decir que no se trata de ganar la discusión, sino de contrastar la información y poder llegar a formarse una opinión más sólida precisamente por haberla puesto a prueba frente a alguien que a priori opinaba distinto.

Más que de los propios periodistas, en realidad me quejo de los Medios... que han renunciado a los ciudadanos como objetivo de su devoción... se han dado la vuelta y se han convertido en gestores de opinión... la mayor parte de las veces al servicio del poder, más que como herramienta contra el poder (el abuso de).

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