lunes, 8 de abril de 2013

De valores

Los valores son como los cimientos de nuestro comportamiento. No se aprecian más que cuando se fundan sobre ellos grandes edificios... o cuando, en su ausencia o falta de calidad, lo que se construye sobre ellos se derrumba.

Los valores no se tienen. Se cultivan. Las cosas no son buenas o malas "per se"... sino porque nos han enseñado que así son. Es fundamental que se inculquen valores, y que se pongan en práctica, y que la gente los defienda, en lo privado y en lo público.

En una sociedad relativista como la actual se han reducido los valores comunes, lo que "ha de ser" a la mínima expresión, con el fin de dar cabida a gentes de distintos orígenes y tendencias. Para que gente más variada pueda estar más cómoda en nuestra sociedad. Básicamente, se le pide una contribución económica al Estado, y un sometimiento a unas leyes, por lo demás, bastante laxas en cuanto al comportamiento esperado de un ciudadano.

Pongamos una situación. En la calle, un par de chavales están acosando a una joven, que claramente está siendo incomodada. ¿Qué deberíamos hacer? Unos, muchos... nada, porque no es su asunto. Otros, quizá, se acercarían para alejar a los chavales o, al menos, ofrecerles algún tipo de argumentación o resistencia. ¿Cuál sería tu decisión? Puedes extrapolarlo luego al hecho de ayudar a un accidentado, o a alguien que ha bebido demasiado por la noche, o a alguien que, sencillamente, te pide ayuda. En ocasiones el responder a esas llamadas nos supone un perjuicio, y a veces uno siente que debería haberse contenido y no haber hecho nada. Pero si uno tiene una serie de valores, siente que DEBE hacer algo.

A día de hoy... si no son los padres, ¿quién inculca valores a nuestra juventud? Aparte del deseo, o la necesidad, de ganar dinero para sostener un estilo de vida (casa, familia, vacaciones, consumo... hobbies...), poco más ofrece la sociedad como modelos a seguir. Sí, los hay, pero se han relativizado, vilipendiado a veces... y en general, estamos en un estado de letargo de valores, y de objetivos... que hace que el listillo pueda moverse a sus anchas por nuestra sociedad, tanto el ladronzuelo, como el ambicioso sin escrúpulos, como el político corrupto. No hay freno, porque no hay valores. Los valores son nuestro freno y nuestro motor, son nuestra guía de lo que está bien y de lo que está mal. Son nuestros.... podemos ignorar algunos y tomar otros... pero son las guías que, finalmente, sustentan nuestro comportamiento.

Si ayudar al prójimo, pensar en tu pais, pensar en cómo mejorar las cosas de todos, no sólo las propias, exigirse a uno mismo un comportamiento ejemplar, denunciar a quien roba o abusa de su poder, etc, no son valores de uno mismo... no se puede esperar que una sociedad formada por individuos de ese estilo haga nada bueno.

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