jueves, 19 de abril de 2012

Emigrantes, la mejor inversión en el extranjero

No sé cuántos estudios se han hecho sobre el impacto de la emigración para la mejora de la balanza comercial del país de origen. Es decir... ¿cuántos productos italianos consumen los italianos emigrados por todo el mundo... y sus descendientes?

No es algo baladí. El caso italiano es particularmente exitoso. Es cierto... las materias primas de origen son excelentes, y la competencia en Italia es muy importante. Hay buen producto y a buen precio, pero también hay consumo de lujo. Tanto es el éxito que hasta no-italianos se han lanzado a montar restaurantes italianos, y por supuesto, a consumir productos italianos... en niveles muy superiores a los de otras nacionalidades... y pagando un precio premium por ello. Italia ha conseguido ser, en definitiva, y para el factor alimentación, una marca de primera.

Y, sin embargo, como país, tengo mis dudas de que haya habido mucha gestión al respecto. Ha sido sin duda un éxito de base. Desde los consumidores hasta los organismos regionales se han organizado, con pocas premisas: calidad y calidad. Y luego también está ese factor algo chovinista que tienen los italianos... que opinan que lo mejor del mundo está en Italia (incluyendo al representante de Dios en la Tierra...). Lo opinan ellos... pero lo importante es que consigan que lo opinen también tantos otros potenciales consumidores.

También es cierto que Italia es, sencillamente, un pais de artistas. Tratan la comida con mimo, con rigor, y ponen amor en lo que hacen. Y eso se percibe.

Algo parecido hacen los franceses, pero de alguna manera, los productos franceses son algo menos universales. Con las excepciones del vino y el champagne, es Italia la que abarca las marcas más prestigiosas en agroalimentación... al menos a nivel internacional, y sin duda gracias a la influencia italiana en los mercados internacionales, y con gran orgullo.

No tengo cifras de cuántos más inmigrantes italianos hay en el mundo aparte de Italia... respecto de franceses, pero tengo la sospecha de que son muchos... igual que las comunidades de irlandeses del mundo tienen más influencia, probablemente, que los propios irlandeses de Irlanda. Y es que el mantener esos vínculos favorece enormemente el comercio, y todo tipo de relaciones económicas, sociales, culturales y políticas. Es, en definitiva, un activo.

En otra ocasión buscaré algunas cifras para sustentar un poco esta percepción... pero si buscamos fenómenos más cercanos... pensemos en la población inmigrante china... y cómo ha cambiado de perfil. Y pensemos en la población de argentinos venidos a España (y a otros países) en busca de fortuna después del corralito de finales de siglo. De pronto el mundo estaba lleno de restaurantes argentinos, de carne argentina, de vino argentino, de bailarines argentinos y de productos argentinos. Y todo ello es beneficioso para la propia Argentina... si consigue sacarle jugo. Desde los productos tradicionales hasta emprendedores, que luego también ofrecen trabajo a los inmigrantes de su mismo país y que favorecen la influencia cultural del país de origen.

Creo que hay un par de consultorías en el mundo que hacen valoraciones de marcas a nivel mundial, incluyendo las marcas-país. Pero son pocas, y probablemente sesgadas... aunque sin duda ha de haber alguien trabajando para hacer las cosas bien, porque vemos algunos países que disfrutan de una buena imagen, sustentada en hechos concretos... y vemos paises completamente transparentes... a pesar de guardar tesoros del mismo o más valor que los que se publicitan con éxito. Con éxito no significa con mucho dinero... sino con intención.

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